Si bien en su conjunto el sistema bancario mexicano muestra solidez y resiliencia ante posibles efectos económicos de la pandemia del Covid-19, al interior hay heterogeneidad entre sus miembros e instituciones con bajos niveles de capitalización, liquidez o alta morosidad que las hacen vulnerables a la caída de ingresos que se espera en los próximos meses, señaló BBVA Research.

En un análisis difundido luego de que se diera a conocer el martes la revocación de licencia a Banco Ahorro Famsa y el inicio de su liquidación por “malas prácticas”, el banco con matriz española destacó que pese a la existencia de este grupo de instituciones vulnerables, estas no representan un alto porcentaje de activos de la banca múltiple y por lo tanto no ponen en riesgo el funcionamiento del sistema en su conjunto.

Además, resaltó que las autoridades financieras cuentan con adecuados mecanismos de resolución de bancos, incluyendo un seguro de depósito, con los que se puede implementar la liquidación de una institución sin que ello se traduzca en problemas para el resto del sistema.

BBVA Research se refirió específicamente a Banco Ahorro Famsa, cuyos activos, explicó, representaron alrededor del 0.35% de los activos del sistema bancario en abril, cuando ya mostraba una tendencia a la baja en su nivel de capitalización, rentabilidad y calidad de su cartera previo al inicio de la pandemia.

Detalló que aún cuando el Índice de Capitalización (ICAP) de este banco se ubicó en 11.3% en marzo, el promedio de este indicador durante el primer trimestre de 2020 fue de 10.9%, una caída considerable respecto al 12.1% promedio de todo 2019.

“Adicionalmente, esta institución mostró niveles de rentabilidad (ROE) negativa y decrecientes desde octubre pasado hasta alcanzar un ROE de -6.4% en abril pasado”, enfatizó.

Fundamentales sólidos para enfrentar choques económicos 

BBVA Research subrayó que, no obstante la dificultad de la situación actual, los fundamentales del sistema bancario en su conjunto muestran solidez para enfrentar las consecuencias económicas de la pandemia, y que ello se puede confirmar a través de la revisión de sus niveles de capitalización, liquidez y morosidad.

“Al cierre del mes de marzo el ICAP del total de la banca múltiple se ubicó en 15.7%, nivel claramente por encima del mínimo que establece la regulación (10.5%) aún descontando ya el incremento en la demanda de crédito observada al final del primer trimestre”, señaló.

Agregó que en términos de liquidez, al cierre de marzo la mediana del Coeficiente de Cobertura de Liquidez (CCL) del sistema en su conjunto se ubicó en 207.6%, luego de que todas las instituciones bancarias cumplieron con el mínimo requerido por las autoridades (100%). “Estas cifras dan cuenta que el sistema en su conjunto cuenta con recursos líquidos para hacer frente a sus obligaciones”.

Finalmente, destacó que el nivel de morosidad de la cartera total de crédito por parte de la banca múltiple se ubicó en niveles de 2.3% al cierre de abril, por debajo del máximo de 3.9% registrado en mayo de 2009.