Entrevista a Verónica Zavala, gerente del Departamento de Centroamérica, México, República Dominicana y Haití del BID.

Los proyectos de mejora y conexión de transporte urbano, donde las paradas son accesibles, se encuentran mejor iluminadas, y las banquetas están en buen estado, limitan el riesgo de violencia en general, y agresiones a las mujeres en particular.

El acceso al agua entubada, dentro y fuera de la vivienda, favorece a la salud e higiene de los hogares y genera el espacio para que las niñas y mujeres dediquen más tiempo a actividades productivas, pues, regularmente, son ellas quienes la acarrean cuando falta.

La perspectiva de género no es en sí misma el objetivo de los apoyos financieros que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dirige hacia América Latina. Pero es un hecho que contribuir a mejorar la salud, agua e infraestructura, la seguridad y la dignidad de mujeres y niñas mejora exponencialmente, afirma Verónica Zavala, gerente del Departamento de Centroamérica, México, República Dominicana y Haití en el BID.

“Yo no diría que hay un país de América Latina más interesado que otro en temas de perspectiva de género. Lo que es evidente es que hay más conciencia que hace una década, de la relevancia que tiene la mayor participación de las mujeres en la vida laboral, y en el crecimiento de la economía. Cuando en el 2010 empezamos a revisar los programas de apoyo del BID, sólo 13% tenía perspectiva de género. Esta proporción se encuentra hoy en 50 por ciento. Es un avance que sin duda se verá en el desarrollo”.

A escasas horas de llegar a México desde Washington, para participar en el Women’s Forum 2019, la funcionaria recuerda que el BID es el principal financiador de América Latina. Libera entre 12,000 y 13,000 millones de dólares al año a favor de la región. “Pensar ahora que la mitad de estos recursos se dirigen a programas con perspectiva de género, sin duda es un respiro”, mencionó.

México y su amplia agenda

Con México tenemos una agenda amplia, porque es un país con el que hay mucho interés para trabajar de parte del sector privado y público. Tienen una sociedad civil muy activa y organizada, lo que sin duda les está ayudando para acercarse a los estándares más importantes de desarrollo.

La funcionaria lo sabe bien, pues antes de su actual encargo, estuvo al frente de la Representación del BID en México, durante los años 2016 y 2017.

Destaca el programa piloto educativo que hay en México para incentivar el uso de la tecnología entre las niñas para el aprendizaje de materias como física y química. “El reto es cambiar los estereotipos que suponen que una niña no es tan buena en ciencias, tecnología e ingeniería, carreras que, por otro lado, suelen ser mejor remuneradas”, dijo.

Participación femenina

Verónica Zavala resalta que la mujer está subrepresentada en los puestos directivos del mercado laboral, y con ello se está infrautilizando su activo económico.

Se han dirigido experimentos de selección en puestos directivos a ojos cerrados, refiere. Cuando eligen en base al mérito al candidato, es más fácil que una mujer acceda a los cargos de alto nivel. En cambio, cuando los seleccionadores saben que es una mujer quien concursa, la decisión se inclina más por el hombre. El estereotipo marca que una mujer es más proclive a abandonar el trabajo para dedicarse al cuidado del hogar, aunque la evidencia muestra que hay más rotación laboral del hombre, que tiende a cambiar de empleo por uno que le otorga mejor paga, lamenta.

“Impulsar a la economía es tarea de todos. Si hay más mujeres aportando, la economía mejorará, y desarrollará todo su potencial. Para Verónica Zavala, la paridad de género no es un juego de suma cero. Confía que conseguir la equidad de oportunidades incentivará una mayor aportación a la vida económica y arrojará desarrollo para la sociedad en su conjunto”, concluyó Verónica Zavala.

Perfil

• Nació en Tacna, Perú.

• Estudió Derecho en la Pontificia Universidad Católica de Perú.

• Obtuvo una maestría en Administración Pública en 1995, en la Universidad de Harvard.

• En el 2006, fue nombrada ministra de Transportes y Comunicaciones por el presidente Alan García.

• En el 2008, ingresó al BID como directora ejecutiva para Perú y Colombia.

• En el 2010 participó en el Banco Mundial como gerente para Latinoamérica.

• En el 2011 regresó al BID, donde ocupó cargos como: gerente del Grupo Andino, representante para México y gerente para Centroamérica, México, Haití, Panamá y República Dominicana.

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