La Secretaría de Hacienda aseguró que los cambios a la estructura de la banca de desarrollo no deben poner en riesgo la viabilidad de las instituciones y estableció que pese a los grandes esfuerzos para financiar al campo, falta mucho por hacer.

Al participar en un foro en la Cámara de Diputados, el titular de la Unidad de Banca de Desarrollo, Luis Madrazo, admitió que existen diagnósticos contrastantes, pero no contradictorios, sobre las instituciones de fomento.

Lo importante es que no está a debate la necesidad de contar con estas figuras. La banca de desarrollo es nuestra y no la vamos a perder , espetó al hacer referencia a la frase que minutos antes había dicho un productor de jitomate, que solicitó más apoyo crediticio para no perder lo que es nuestro.

Advirtió que difícilmente la aplicación de una sola política pública resolverá el problema y que los diagnósticos que se han hecho sobre el papel de la banca de desarrollo no están peleados.

Hay mucho por hacer; la labor no está terminada ,destacó al referirse al acceso del crédito.

CETES DIRECTO

En lo anterior coincidieron los directores de Fira, Financiera Rural y Nafin-Bancomext. En las mesas de trabajo organizadas por la Comisión de Desarrollo Rural, Héctor Rangel indicó como la parte de lo más sobresaliente en Nafin el programa de Cetes Directo.

Al 2 de mayo se tenían 28,000 clientes registrados y un monto invertido en estos instrumentos por 200 millones de pesos.

Consideró que si bien falta por consolidarlo, al ser un programa muy nuevo presenta buenos resultados.

Por lo anterior, se ha convertido en una herramienta eficaz para democratizar el ahorro al que se le augura un gran potencial.

También mencionó que entre el 2006 y el 2010 se canalizaron 3,000 millones de pesos para apoyar a empresas afectadas por desastres naturales y otras emergencias como la influenza.

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