El FMI aún favorece ya sea una forma de arancel internacional sobre los seguros de los depósitos o un impuesto a las ganancias de las instituciones financieras y las remuneraciones como una forma de evitar una repetición de la crisis global, pese a cierta resistencia en el G-20.

Carlo Cottarelli, director del departamento de asuntos fiscales del Fondo Monetario Internacional, dijo que el organismo seguía apoyando las dos propuestas presentadas en abril.

Esto es un arancel "similar a un seguro de los depósitos para asegurar a los pasivos que no están cubiertos en este momento" y un impuesto a la actividad financiera "que sería un impuesto sobre las ganancias y las remuneraciones del sector financiero", explicó a periodistas.

En medio de un fuerte descontento público con los bancos en muchos países desarrollados, el FMI recibió el mandato de preparar propuestas para una cumbre de líderes del G-20 que se celebrará en junio en Canadá sobre cómo hacer que los bancos paguen los rescates que costaron cientos de miles de millones de dólares.

Pero la sola presentación de las propuestas iniciales del FMI sobre los dos aranceles antes de un encuentro que mantuvo el G-20 en abril generó controversia.

Mientras algunos países que experimentaron problemas serios, como Gran Bretaña, se comprometieron a tomar medidas, otros como Canadá, cuyos bancos atravesaron la crisis del 2007-2008 sin asistencia del gobierno, se oponen a un impuesto global.

Para despejar las preocupaciones de que un impuesto global pudiera castigar a los bancos que tuvieron un buen desempeño durante la crisis global, el G-20 instó al FMI a considerar las "circunstancias individuales de los países".

El FMI ha dicho que la opción de un impuesto sobre los seguros de los depósitos, también conocida como "contribución a la estabilidad financiera", podría ser un simple arancel sobre una serie determinada de variables de hojas de balances, pero que podría ser calibrada para que impacte con más fuerza a las firmas que representan más riesgos para el sistema.

Cottarelli dijo a la prensa que al Fondo no le gustaba la idea de un impuesto a las transacciones financieras, conocido como "Tasa Tobin", por considerarlo distorsivo y fácil de evadir.

Algunos economistas han dicho que ampliar el seguro sobre los depósitos podría llevar a un aumento del "riesgo moral" en el sistema bancario, al alentar a los inversores a ignorar el riesgo de una cesación de pagos.

Las propuestas del FMI son parte de un plan de reforma regulatoria para enfrentar las circunstancias que condujeron a la crisis global.

RDS