Una encuesta realizada recientemente por la empresa global UENI, que brinda soluciones digitales a pequeñas empresas en diferentes países, reveló que 76% de los negocios consultados en México no conocía la plataforma de cobros y pagos digitales CoDi.

No obstante, es de aclararse que el ejercicio se realizó menos de dos meses después de que el CoDi fuera lanzado (30 de septiembre del 2019). La encuesta también arrojó que 40% de los entrevistados no lo utilizaría.

Christine Telyan, directora y cofundadora de UENI, reconoce el esfuerzo del gobierno mexicano y del Banco de México en el lanzamiento de esta plataforma,  ya que con ello se da un paso adelante en bancarizar a la población, pero también en la disminución del uso del efectivo como medio de pago.

“México se inscribe a una tendencia mundial que está modernizando a la pequeña empresa, ayudándola a integrar nuevas tecnologías para adaptarse a las necesidades de consumidores cada vez más digitalizados”, menciona.

Sin embargo, considera que la digitalización de este sector sigue siendo y será un proceso largo y complejo.

“El tiempo, el costo y la complejidad del mundo digital son las barreras principales que impiden a muchas pequeñas empresas implementar nuevas tecnologías, como tener una página web o integrar plataformas como el CoDi a sus negocios”, expone.

Agrega: “el CoDi es un buen avance hacia la digitalización, pero todavía queda un largo camino por recorrer en términos de penetración y confianza. La implementación del CoDi se enfrenta a diversos desafíos que, desde mi punto de vista, deben atacarse con una correcta educación tecnológica y financiera entre la población”.

En entrevista, añadió que una correcta transición al mundo digital, acompañada de una campaña de concientización y educación financiera, será fundamental para impulsar la inclusión de las micro, pequeñas y medianas empresas mexicanas en el sistema financiero.

Influye el alto uso del efectivo

Christine Telyan mencionó que uno de los principales retos será lograr vencer el arraigo que tienen los mexicanos por el dinero físico, en un país en el que 90% de las transacciones se hace en efectivo. “El CoDi y los esfuerzos del Banco de México deberán competir con esta costumbre antes que todo”.

Puntualizó que el reto no es necesariamente de infraestructura, ya que el grueso de la población cuenta con teléfono celular para realizar transacciones, sino más bien el elevado uso del efectivo, así como el desconocimiento y la desconfianza de la población en este tipo de herramientas.

“Entonces, es quizá una cuestión de voluntad y confianza en las autoridades bancarias lo que habrá que trabajar primero, además de la difusión para dar a conocer la plataforma, lo que se necesita para hacer que la población adopte el Cobro Digital”, declaró.

También hizo referencia a que lo que podría frenar el uso del CoDi es quizá la desconfianza que tienen los comercios hacia las autoridades, pues creen que es un método de fiscalización, aunque ya se ha aclarado q-ue no persigue ese objetivo.

“Pero como indica nuestra encuesta por el momento, el principal problema de la plataforma es que la población desconoce su existencia. Así que el primer reto será dar a conocer el CoDi, y luego crear un ambiente propicio que garantice a los usuarios tanto la seguridad cibernética que proteja sus datos como la confianza en las autoridades financieras, para que finalmente los pequeños negocios la implementen como su método de cobro”, enfatizó.

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