En la reunión de ministros de Finanzas y banqueros centrales que concluyó el fin de semana en Corea del Sur, el titular del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, resaltó que las preocupaciones sobre el crecimiento económico, a la vez que Europa hace lo necesario para ajustar sus políticas fiscales, amenazan con minar el impulso de la recuperación mundial.

En una carta dirigida al G-20, hizo énfasis en que los planes de austeridad y el recorte en el gasto no serán exitosos a menos que seamos capaces de fortalecer la confianza en la recuperación de las economías a nivel mundial , destacó el diario británico Financial Times.

En rueda de prensa, este sábado, al término del encuentro, el titular del Tesoro dijo que el año pasado, gracias a la acción conjunta del G-20 para emerger de la crisis financiera, el mundo ha podido recuperar el crecimiento global.

Expansión desigual

Sin embargo, reconoció que el ritmo de expansión es desigual, siendo los mercados emergentes quienes han liderado esta recuperación que, dijo, ha sido mayor a la esperado .

Hizo énfasis en que tanto Estados Unidos como Europa se encuentran en un proceso para realizar las reformas estructurales, que permitirán impulsar el potencial de crecimiento para el crecimiento del sector privado.

(Las reformas) buscan hacer a las economías más productivas, reparar el sistema financiero e impulsar globalmente la sostenibilidad de la demanda en el mediano plazo , agregó.

Urge recuperar demanda interna

Timothy Geithner, Secretario del Tesoro de Estados Unidos, sostuvo que la recuperación mundial, posterior a la crisis, es una de las prioridades del G-20, por lo que las reformas económicas que actualmente se están desarrollando deberán ayudar a fortalecer la demanda de los países a corto plazo y dar impulso al crecimiento sostenido a largo plazo.

En este sentido, aseveró el funcionario estadounidense que las reformas estructurales estadounidenses enfocadas a un mayor ahorro deben ser acompañadas por un mayor crecimiento y fortalecimiento de la demanda interna de países como Japón, China y las economías europeas con superávit en sus finanzas, así como por el crecimiento sostenido de la demanda privada en aquellas naciones .