El sub gobernador del Banco de México (Banxico), Manuel Sánchez, advirtió que de no retirarse a tiempo los estímulos fiscales que Estados Unidos y otras naciones avanzadas otorgaron durante la crisis económica global, podrían generarse presiones a la inflación y a tasas de interés.

Durante una reunión que sostuvo en días pasados con la Asociación de ex alumnos del ITAM, refirió que ante las fallas económicas que provocaron la debacle económica mundial desde finales del 2008, los países afectados tuvieron que incluir acciones de política fiscal y monetaria sin precedentes para proveer de liquidez, propiciar la normalización de las operaciones crediticias y mitigar los efectos recesivos.

Asimismo recordó que una manifestación crítica de la crisis global fue una grave inestabilidad de los sistemas financieros mundiales que contagió al resto del mundo.

Esa volatilidad tomó la forma de un súbito ajuste en el precio de los activos y en la elevación de la percepción del riesgo y, por lo tanto, de la aversión asociada al mismo, lo que provocó una gran contracción de los mercados crediticios y una amplia demanda de liquidez.

A su vez, el antecedente de la crisis, expuso, fue una adopción excesiva de riesgos por parte del público, proceso en el que las instituciones financieras jugaron no sólo un papel de intermediarios sino también de demandantes significativos de riesgo.

Por eso, es esencial asegurar que la política económica no genere incentivos para el sobreendeudamiento y por otra parte, debe contarse con un marco adecuado de regulación y supervisión del sistema y de los intermediarios financieros.

RDS