Un menor crecimiento de la economía y del consumo interno, así como la incertidumbre prevaleciente por el futuro de la relación comercial entre México y Estados Unidos y decisiones de inversión demoradas, provocarían que el crédito de la banca comercial crezca entre 6 y 8% en el 2017, estima Fitch Ratings.

Este crecimiento contrastaría con 12.9% que se registró en el 2016, en un entorno, aún, sin tanta volatilidad.

En su reporte Panorama de la Banca Mexicana, Fitch destaca que en el 2016 el desempeño del sistema bancario fue estable, respaldado por un ambiente operativo todavía relativamente benigno. Las utilidades operativas recurrentes, impulsadas por márgenes netos de intereses resistentes y un poco mayores, así como por la calidad de activos controlada y los crecimientos de doble dígito en cartera crediticia, apoyaron los resultados , indica.

No obstante, la calificadora espera que esta tendencia se deteriore gradualmente por los riesgos mayores y retos del país.

Resalta que desde diciembre del 2016, el crecimiento de préstamos comenzó a desacelerarse de forma leve, principalmente los otorgados a empresas, por inversiones retrasadas en un entorno operativo incierto, aunque los de consumo, en su mayoría personales y de nómina, apoyaron el crecimiento general del sistema.

Si bien las oportunidades de expansión siguen siendo amplias a mediano y largo plazos, Fitch espera que el crecimiento del préstamo baje a un rango de 6 a 8% , señala.

Por otra parte, la agencia ve presiones en la calidad de los activos de la banca, pues aunque a diciembre del 2016 el índice ajustado de deterioro permaneció en 5%, cercano al nivel antes de la crisis del 2008–2009, una desaceleración material de la economía local, junto con las presiones inflacionarias, así como un esperado entorno mundial más volátil y complicado, podría presionar las métricas de calidad de los activos, principalmente los créditos para pequeñas y medianas empresas y al consumo .

En cuanto al alza de las tasas de interés, refiere que ha habido efectos mixtos, pues mientras los bancos grandes reciben mayores ingresos por el diferencial entre préstamos y captación, a los pequeños les cuesta más su fondeo.

La volatilidad en ingresos por intermediación de valores, el crecimiento menor de la cartera crediticia y las provisiones mayores para cartera de préstamos podrían ser un riesgo para las utilidades de los bancos si la economía se desacelera , enfatiza.

Fitch ve hasta ahora una capitalización fuerte de la banca, pues a diciembre su índice se ubicó en 14.9% y, estima que las razones de capitalización sigan resistentes y capaces de absorber presiones moderadas en la calidad de activos en un futuro próximo, si empeora el entorno operativo.

Finalmente Fitch opina que hay una posibilidad alta de que a los bancos con perspectiva negativa se rebaje la calificación en caso de una baja de la nota soberana de México. La perspectiva negativa del sector refleja los mayores riesgos y que el desempeño de los bancos se deteriore durante los próximos 12 a 24 meses en relación con las buenas métricas actuales .