La Asociación Mexicana de Contadores Públicos (AMCP) del Distrito Federal celebró la reciente aprobación de la ley antilavado que obligará al sector, entre otras cosas, a reportar al fisco actividades relevantes de los contribuyentes. No obstante, indica que está a la espera de las reglas de operación, ya que preocupa que con ello se pueda castigar a los agremiados sin que éstos tengan responsabilidad.

Antonio Jiménez Gutiérrez, asesor económico y fiscal de la AMCP del DF, destaca que los detalles de esta nueva ley son importantes para que con ello se asegure que el encargado de presuntas operaciones ilícitas pague por su conducta.

Pero el responsable, no terceros, y que por una labor noble, como en el caso concreto de la contaduría, se vean involucrados o sean señalados como responsables sin serlo. Preocupa que prestadores de servicios, por realizar una función, por ganar un sueldo honorable, se pueda presumir o determinar una culpabilidad cuando no se tiene .

Jiménez Gutiérrez asegura que el contador es una persona muy pegada al empresario y en muchas ocasiones se le designa como representante legal.

Estima que con la nueva ley antilavado, en más de 50% de los dictámenes que rinden los contadores, se tendrá que informar de operaciones al fisco, ya que no sólo se contempla el manejo de dinero en efectivo, sino otras como: enajenaciones, préstamos, por mencionar sólo algo. Que, ojo, no necesariamente quiere decir que sean operaciones mal habidas .

Por ello será importante que, tanto contadores como abogados de los empresarios trabajen desde ahora toda una labor preventiva.

Para informar al contribuyente cuáles son las operaciones en las que pudiera ser involucrado o pudiera haber una presunción de que su conducta pudiera tipificarse como un delito. Si el empresario ya avisado dice: no importa, así lo hacemos, entonces, ahí habría que delimitar hasta dónde es responsabilidad de uno y de otro .

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