El gobierno español tiene previsto mejorar los ingresos tributarios implantando nuevas figuras (impuesto a la banca e impuesto a las empresas tecnológicas) y reformando algunas ya existentes, como el Impuesto sobre Sociedades, donde el Ejecutivo quiere implantar una tasa mínimo a partir de la cual las empresas no puedan aplicarse deducciones.

Así lo explicó este jueves la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en una entrevista con la cadena SER. La titular de Hacienda afirmó que "no se trata de subir los impuestos a los ciudadanos, sino de crear espacios fiscales nuevos para el siglo XXI".

Tasa Google y Banca

Montero ha avanzado algunos de los planes del nuevo Ejecutivo en materia fiscal. En primer lugar, llevará al Congreso la conocida como 'tasa Google', un impuesto a las empresas tecnológicas que también quería poner en marcha el gobierno del Partido Popular.

Otra medida que quiere poner en marcha es el "novedoso" impuesto a la banca, que tendrá un carácter finalista, destinado a financiar las pensiones.

Montero dijo que esta iniciativa es conocida por el sector, porque así se recogía en el programa del Partido Socialista Obrero Español, y aunque no espera que la banca reciba a esta figura con agrado, sí espera "comprensión" porque "tienen margen para aportar".

Las medidas, dijo la ministra, tienen que empezar a tramitarse ya, dado que algunas figuras son de nueva creación, porque el objetivo es que entren en vigor a principios del 2019. "Empezaremos desde ya a llevar propuestas al Congreso", añadido.

Por otro lado, la ministra de Hacienda ha asegurado que el techo de gasto se incrementará en el 2019 y, aunque no ha dado cifras, ha apuntado que se trata de que los ingresos permitan recuperar parte del gasto social perdido en la crisis.

Preocupa a Inversionistas

UBS estima que el posible impuesto del presidente Pedro Sánchez a la banca, si se sitúa entre 800 millones y 1,000 millones de euros anuales, podría costar entre 6 y 7% de los beneficios consolidados del sector.

El impacto en el resultado por acción para los bancos más enfocados al mercado doméstico, como es el caso de Bankia, Sabadell o CaixaBank, sería de 10 por ciento. 

Y en grupos más internacionales, como Santander y BBVA el impacto se movería en torno a 2 y 3% de su ganancia.

Se trata de cálculos similares a los realizados recientemente por JPMorgan.

"El Banco de España y varias entidades españolas advirtieron que, si ese impuesto se materializa, los costos adicionales podrían ser traspasados a los clientes en el precio de los préstamos. Pero la experiencia en el Reino Unido -donde hace dos años se impuso una tasa a la banca- sugiere que la disciplina a la hora de elevar tasas de interés no es algo en lo que se pueda confiar, particularmente cuando el volumen de préstamos domésticos en España se está contrayendo", apunta el informe.

La incertidumbre sobre esta nueva carga fiscal "supone un riesgo para el verano", añade UBS. "Esto pesará sobre valores que nos gustan, como Santander, BBVA y Sabadell", concluye el banco suizo.

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