Los cinco mayores bancos españoles (Santander, BBVA, Caixabank, Bankia y Sabadell) volvieron a ajustar su estructura en España durante los primeros seis meses del año.

Tal y como detallan en los informes financieros de las entidades, el tijeretazo supone prescindir de 2.66% de las oficinas, cuyo censo pasó de 16,019 a 15,593 entre diciembre del 2018 y el pasado mes de junio. En plantilla, la reducción fue de 1.58%, con un descenso de 128,955 a 126,911 en el número de trabajadores en nómina.

Por entidades, el mayor adelgazamiento en la plantilla correspondió al Santander, con un descenso en 1,631 trabajadores, hasta pasar de 32,313 a 30,682 empleados.

En el primer semestre del año el número de oficinas desplegadas por el banco Santander en España minora en paralelo de 4,366 a 4,247, con el cerrojazo de 119.

Le sigue por ajustes en personal Sabadell, cuyo censo de empleados se reduce en 616 y pasa de 17,828 a 17,212 en España, mientras que la red de sucursales apenas se reduce en un local y cierra junio con 1,906.

Caixabank prescinde a su vez de 178 oficinas, bajando el número de 4,608 a 4,430 entre diciembre del 2018 y junio pasado. Sin embargo, su plantilla crece en esos seis meses en 128 puestos de trabajo y alcanza 32,680.

En BBVA la red de sucursales minora en 107 oficinas a 2,733 locales en España; y se reduce en 63 el número de trabajadores en nómina, cuya plantilla desciende a 30,275.