Paulina Prieto, vicepresidenta de crédito hipotecario de Scotiabank México, afirma que apenas se está entrando en la crisis económica derivada de la pandemia de Covid-19. Sin embargo, considera que diversos factores siguen con el impulso de los financiamientos de vivienda en el país. En este sentido, y pese a la complicada situación, considera que es un buen momento para hacerse de ese patrimonio.

En lo que va del año, mientras otros créditos como los de consumo ya han mostrado decrecimientos como consecuencia de la contingencia sanitaria, el hipotecario se ha mantenido al alza. En julio registró un aumento de 5.4% en su comparación anual, de acuerdo con información de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Quien también es integrante del comité hipotecario de la Asociación de Bancos de México (ABM), precisa que si bien abril y mayo fueron los meses en que se registró un mayor impacto negativo, el crédito para vivienda no ha dejado de crecer e incluso desde junio ya se ve una franca recuperación, misma que espera siga hacia el cierre del 2020, cuando incluso se alcancen cifras “bastante fuertes”.

“Ya a partir de julio las tuberías se volvieron otra vez a rellenar, y eso prácticamente es el insumo que nos señala que hacia los últimos meses de este ejercicio, ya se verá, va a seguir todavía esa tendencia de recuperación en el sector hipotecario”, señala.

En entrevista con El Economista, Paulina Prieto detalla que este crecimiento en los créditos hipotecarios, pese a la crisis económica, obedece a diferentes factores. Uno de estos, dice, es el déficit de vivienda que prevalece en el país.

“Todavía no llegamos a cubrir el déficit de vivienda; hay familias, personas, que están demandando vivienda. Entonces todavía no llegamos a que haya más oferta que demanda”, refiere.

Otros factores que influyen en esto, agrega, son que se pueden reconocer los ingresos de las personas; la demografía; y las tasas históricamente bajas en los créditos para la adquisición de vivienda, además de otros beneficios que los bancos, por competencia, ofrecen a los clientes.

“Recordemos que otra vez ya llegamos a los mínimos históricos de tasas. Eso amplía tu demanda, hay más gente que ve más facilidad para tener un crédito hipotecario con las tasas que tenemos. Evidentemente hemos sacado muchas promociones en estos meses justamente para fomentar a aquellos clientes que actualmente se encuentran con un empleo, pero que a lo mejor están un poco indecisos, justamente para incentivar esa colocación. Entonces sí hay una fuerte competencia en el sector y una complementariedad con los organismos de vivienda”, enfatiza.

Aunado a ello, comenta que los precios de la vivienda se han mantenido estables y en algunos casos hasta han disminuido ligeramente, además que explica que la adquisición de vivienda usada ha tomado mayor relevancia. “Hace alrededor de cinco años la vivienda nueva representaba más o menos el 70% de la originación bancaria y hoy representa más o menos 55 por ciento”.

Bancos deben ser cuidadosos

La vicepresidenta de crédito hipotecario de Scotiabank México, reconoce, no obstante, que los bancos deben ser muy cuidadoso en proteger los portafolios y el patrimonio de los clientes, y recuerda que el sector puso en operación hace unos meses el programa de diferimiento de pagos de los financiamientos, incluidos los de vivienda, y ahora vienen las reestructuras para quienes lo requieran.

“Ahora estamos listos porque tenemos planes de reestructura para los clientes, con nuevos planes de apoyo para justamente construir un traje a la medida. No necesariamente una reestructura tendría que funcionar igual para cualquier cliente”,  subraya.

eduardo.juarez@elconomista.mx