Los gigantes tecnológicos como Alibaba, Amazon, Facebook y Google podrían convertirse en participantes dominantes en servicios financieros de pagos, ahorro y fondeo, si no se realiza un trabajo conjunto global entre reguladores, supervisores y legisladores, advirtió el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por su sigla en inglés).

“Es imperativo que los reguladores y legisladores globales trabajen en conjunto para intercambiar experiencias y conocimiento que a su vez ayude a enriquecer la supervisión de las grandes firmas tecnológicas al servicio de actividades financieras”, consignó.

En uno de los cinco capítulos liberados del Reporte Anual del BIS, titulado “Grandes tecnológicas en las finanzas: oportunidades y riesgos”, estableció también la relevancia de renovar las regulaciones frente a los cambios estructurales propiciados por la participación de “empresas que controlan plataformas digitales clave”, como los sitios del comercio electrónico y las redes sociales.

“Las políticas públicas resultado de esta recomendación deben basarse en un enfoque integral de regulación financiera, política de competencia y privacidad de datos”, sugirió.

Preocupados por Libra de Facebook

En este capítulo del informe anual, el llamado banco de los bancos centrales expone su inquietud específicamente por la participación de Facebook y Amazon en operaciones que son competencia de entidades del sistema financiero.

Acerca de Facebook, destacó en el análisis su intención en otorgar una alternativa a las personas que no tienen acceso a cuentas bancarias, para realizar transacciones de pago de un país a otro.

Apenas la semana pasada, el CEO y creador de Facebook, Mark Zuckerberg, informó del lanzamiento de Libra, una criptomoneda que estará disponible para sus casi 2,000 millones de usuarios alrededor del mundo, que favorecerá transferencias de pago en países donde es baja la penetración bancaria. Y en el video de lanzamiento mencionaron específicamente los casos de México y Filipinas.

Los investigadores del BIS involucrados en la realización del informe expresaron su preocupación sobre Amazon, que actualmente otorga préstamos a empresas que participan en sus actividades, con lo que han dicho que quieren llenar el vacío que han dejado los bancos en el préstamo a pequeñas empresas.

“El mal uso de los datos podría tener efectos adversos de tipo económico y de bienestar, y podrían utilizar criterios poco seguros para otorgar financiamientos sin calcular el impacto de la capacidad de pago de sus usuarios”, consignaron.

Preparando el negocio

En el análisis del BIS, establecieron que los gigantes tecnológicos ingresaron al negocio de servicios financieros una vez que tenían una base amplia de clientes y un alto reconocimiento de su marca.

Su participación más activa en el sistema de servicios financieros refleja la fuerte complementariedad entre sus actividades principales, que estiman que les representa 46% de sus ganancias, y las economías de escala que podrían aprovechar.

Mientras 11% de sus utilidades resulta de los servicios financieros que ya ofrecen. Sus operaciones asociadas al servicio financiero ya son un hecho en Asia, Asia-Pacífico y en Norteamérica, y están por expandir su negocio hacia regiones con baja penetración, como Latinoamérica y el Este de África.

Ventajas, pero reguladas

En el análisis, el BIS admitió que hay espacios vacíos en la disponibilidad de herramientas financieras que no han cubierto las instituciones que operan en un sistema regulado de servicios bancarios.

Sin embargo, destacó que varios de los usuarios potenciales de estas ofertas tecnológicas de servicios financieros carecen de documentación básica y son difíciles de contactar por ubicarse en sitios demasiado remotos geográficamente. También pueden ser pymes de baja competencia y limitada capacidad para generar ingresos, lo que en sí eleva el costo de otorgarles un crédito tradicional.

Esta mezcla de características hace menos confiable la posibilidad de que cumplan sus obligaciones, y al no haber un reglamento estricto sobre las actividades financieras entre sus clientes, hay también mayor riesgo de impago. No hay colaterales, no hay quien proteja a las empresas otorgantes de apoyo ni a los usuarios, lo que hace riesgosa la operación. El BIS es una organización que ayuda a los bancos centrales afiliados en operaciones de tipo financiero y monetario. El Banco de México es uno de sus más de 60 asociados y es el único organismo internacional dirigido por un mexicano, Agustín Carstens.

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