El gobernador del Banco de Japón (BoJ, por su sigla en inglés), Haruhiko Kuroda, expresó el miércoles su confianza en que la entidad llevará adelante una salida ordenada de su política monetaria ultraexpansiva, aunque dijo que era demasiado pronto para debatir los detalles de la estrategia porque la inflación aún está lejos de alcanzar su objetivo.

Kuroda también afirmó que, llegado el momento, el BoJ podría seguir el ejemplo de otros grandes bancos centrales, como la Reserva Federal de Estados Unidos, que están dejando atrás sus estímulos monetarios.

"Al combinar varias herramientas, es posible reducir la hoja de balance del Banco de Japón a un ritmo apropiado y mantener estables a los mercados", dijo Kuroda ante el Parlamento cuando fue consultado por un legislador sobre la estrategia del organismo a futuro.

Las declaraciones de Kuroda se producen luego de la publicación temprano el miércoles de las minutas de la más reciente reunión del BoJ, donde las autoridades pidieron estar más atentos a los potenciales obstáculos para el fin de los estímulos monetarios y dieron señales sobre la posibilidad de empezar a subir las tasas de interés en el futuro.

Uno de los desafíos más complejos que afrontará Kuroda en su segundo mandato como gobernador del BoJ será preparar a los inversionistas para la eventualidad del fin de la política establecida en tiempos de crisis sin atemorizar a los mercados financieros.

El Banco de Japón mantuvo sin cambios su política monetaria en la última reunión y la mayoría de los miembros de su consejo de gobierno compartieron la percepción de que el organismo debe buscar un alivio poderoso en forma "persistente", indicaron las minutas.

Sin embargo, algunas autoridades dijeron que el banco central debe estar consciente de los posibles efectos secundarios de sus políticas, como el perjuicio provocado a las ganancias de los bancos tras años de tasas de interés cercanas a cero, señalaron las minutas.