Luego de abruptas caídas que registraron en abril y mayo, primeros meses de la pandemia, las operaciones con tarjetas, tanto de crédito como de débito, han mostrado una recuperación gradual, aunque en el caso de las primeras, aún presentan números negativos.

De acuerdo con un análisis de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), con base en información del Banco de México (Banxico), en abril pasado hubo 57.9 millones las operaciones con tarjeta de crédito, una caída de 33.9% en su comparación con el mismo mes del 2019.

En dicho periodo, las transacciones con débito bajaron de 236 millones a 207 millones, una caída de 12.4 por ciento.

No obstante, a partir de ahí ha habido una recuperación gradual en ambos segmentos, aunque más acelerado en débito. De esta forma, en octubre ya fueron 88.3 millones de operaciones realizadas con tarjetas de crédito, que sin embargo representaron una caída aún en su comparación anual, pero de 9.6%; y en débito, las transacciones fueron 270.4 millones, un crecimiento de 5.7% contra octubre del 2019.

Si se consideran las operaciones con ambas tarjetas, para un total de 358.7 millones de operaciones, en octubre el crecimiento fue de 1.5% contra el mismo mes del 2019.

En cuanto al monto, también ya se ve una recuperación. De acuerdo con la información de la Condusef, en abril el monto con tarjetas de crédito fue de 53,431 millones de pesos, una caída en su comparación anual de 32.5%; mientras que en débito fue de 98,435 millones de pesos, una contracción de 14.2 por ciento.

En octubre, el monto con tarjeta de crédito fue de 85,165 millones, una caída aún de 4.3%, pero ya mucho menor; y en débito se alcanzó un monto de 137,513 millones de pesos, un crecimiento de 15.1% respecto a octubre del 2019.

Si se toma en cuenta el monto con ambas tarjetas, este fue de 222,678 millones de pesos en octubre, un crecimiento interanual de 6.8 por ciento.

“El comportamiento más recesivo que reportan las compras realizadas con la tarjeta de crédito respecto a las registradas con las de débito, se explica, por un lado, por tratarse de líneas de crédito, las cuales estuvieron en un número importante sujetas hasta octubre a los apoyos temporales brindados por los bancos para reducir los problemas de solvencia de muchos acreditados como resultado de la pandemia, y las medidas de sana distancia; y, por el otro, por la moderación que muchos tarjetahabientes han adoptado de acuerdo con la situación económica prevaleciente”, precisó la Condusef.

eduardo.juarez@eleconomista.mx