Los mexicanos que viven y trabajan en el exterior enviaron a sus hogares del país remesas por 2,861 millones de dólares. Éste es el mayor ingreso de dólares por esta vía captado en un cuarto mes del año, desde que el Banco de México inició el registro.

Este flujo resultó 3.6% superior al que recibieron las familias mexicanas por concepto de estos envíos el mismo mes del año pasado; sin embargo, muestra una desaceleración respecto del registro de marzo cuando el crecimiento fue de 15 por ciento.

La información del Banco de México muestra que en abril, los hogares receptores captaron 10,521 millones de dólares, el flujo más alto para un periodo similar, desde que se lleva registro.

Analistas de Banorte Ixe consideran que este flujo es resultado de la mayor incertidumbre entre los migrantes mexicanos sobre la posibilidad de ser deportados en conjunto con la desaceleración del empleo para ellos en Estados Unidos.

Reitera que la retórica antimigratoria en aquel país parece haberse deteriorado en el último mes,  sin embargo, la implementación de controles adicionales en la frontera continúa apoyando el flujo de remesas a nuestro país. Este factor también sería un determinante en la decisión de los trabajadores que envían los recursos.

Perciben más en pesos

La información del banco central evidencia que durante mayo los 1.7 millones de hogares mexicanos con familiares trabajadores en otros países recibieron una remesa promedio de 321 dólares, que es el giro mensual más alto desde noviembre del año pasado, cuando ascendió a 342 dólares.

En este dato, incorpora un tercer incremento mensual consecutivo en la remesa captada por cada familia.

De acuerdo con el economista para América Latina de Goldman Sachs, Alberto Ramos, al cambiar estos recursos por pesos mexicanos, los hogares receptores observaron un incremento de 2.9% en el rendimiento de este ingreso, pasándole también el filtro de la inflación.

En consecuencia, el estratega dice que el flujo de remesas se ha mantenido como uno de los pilares del consumo doméstico y de la cuenta corriente. Consigna que particularmente apuntala al gasto de las familias de bajos ingresos que tienen mayor propensión a consumir y que son en una alta proporción los principales receptores de remesas.

Remesas y microfinanciamiento

La semana pasada, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, visitó México y destacó los esfuerzos del país para promover el uso de tecnologías innovadoras en la prestación de servicios financieros, donde las remesas podrían ser un buen referente.

Ante legisladores, la funcionaria dijo que las remesas son importantes para la economía mexicana y aseguró que pueden beneficiarse de soluciones de bajo costo “y sumamente transparentes que permiten un rápido procesamiento de los pagos”.

“Las tecnofinanzas pueden aportar herramientas para las transacciones que los mexicanos necesitan. Ése es el sentido de la inclusión financiera: crear oportunidades que ofrezcan acceso y esperanzas”, comentó.

El Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos destaca que México se mantiene como la tercera economía receptora de remesas en el mundo, la primera de América Latina y el Caribe y la principal receptora de remesas enviadas desde Estados Unidos.