La economía china, como la de Asia en general, no va a efectuar un aterrizaje brusco este año pese a la crisis bursátil que azota a los mercados financieros, afirmó Takehiko Nakao, presidente del Banco Asiático de Desarrollo (BAD).

Fuertes ventas de acciones en China, con consecuentes caídas de sus bolsas alimentaron temores sobre la salud de la segunda economía mundial.

Nakao, declaró que mantenía su previsión de crecimiento para el 2016 de 6 a 7%; para el 2015 la expectativa es de 6.9 por ciento.

Asia en su conjunto crecería 6% en el 2016, un poco más que la previsión de 5.8% para esta región en el 2015, afirmó Nakao.

Respecto a China, dijo que hay margen de maniobra para una política de reactivación, ya que su situación presupuestaria es sólida y la inflación está contenida .

Sobre la crisis bursátil subrayó que el índice de la bolsa de Shanghai está aún 1,000 puntos por encima de su nivel de final de 2013.

Y la debilidad del yuan no es consecuencia de una intervención artificial para debilitarlo y favorecer las exportaciones chinas. Es más bien al revés: las autoridades chinas no intervienen y es por eso que hay una clara depreciación .