Un ejecutivo de Barclays dijo que ordenó a su personal manipular las tasas de interés en línea con las instrucciones de su jefe de entonces, Bob Diamond, tras una conversación que el expresidente Ejecutivo del banco británico tuvo con el banco central británico.

Jerry del Missier, quien renunció al cargo de Gerente de Operaciones hace dos semanas, fue sometido a un intenso interrogatorio por una comisión parlamentaria respecto de si sabía que rebajar artificialmente las tasas de Barclays era ilegal.

Barclays recibió una multa récord de 450 millones de dólares el mes pasado de autoridades británicas y estadounidenses por manipular la Tasa Interbancaria Ofrecida de Londres (LIBOR), tasa de interés que interviene en transacciones financieras por un valor estimado en billones de dólares a nivel mundial, entre el 2005 y el 2009.

La tasa LIBOR, que se compila de las estimaciones de los grandes bancos de cuánto consideran deben pagar para tomar dinero prestado entre ellos, es utilizada para fijar las tasas de interés de contratos de derivados de 550 billones de dólares e influyen en tasas de hipotecas, préstamos estudiantiles y tarjetas de crédito. Una estimación subvaluada podría permitir al banco presentar un mejor panorama de su salud financiera.

MINORITARIOS DE ESPAÑA

Por otra parte, el presidente de Barclays en España, Carlos Martínez, y su presidente ejecutivo para la banca minorista, Jaime Echegoyen, comparecerán el 20 de septiembre, tras una denuncia presentada por un inversionista, dijeron dos fuentes enteradas del caso.

Los dos principales ejecutivos de Barclays en España fueron señalados en una investigación judicial relacionada con la compra por parte del banco de títulos a los accionistas minoritarios el año pasado, generando nuevas sospechas sobre este banco que acaba de protagonizar un escándalo de fijación de tasas en Reino Unido.

Barclays compró 0.08% de las acciones minoritarias que no poseía en su filial española a finales del año pasado, ofreciendo 1.5 euros por acción, según un documento del 8 de noviembre, cuando sus acciones cerraron en Londres a 2.12 euros.

El precio del acuerdo fue aprobado por el Ministerio de Economía español y establecido con la colaboración de un auditor externo, dijo una fuente de Barclays.