El presidente ejecutivo de Deutsche Bank, Christian Sewing está listo para hacer "duros recortes" en su negocio de banco de inversión, cuyo futuro está en duda tras varias reestructuraciones fallidas, con el objetivo de hacerlo rentable y competitivo.

Las acciones de Deutsche Bank tocaron un récord mínimo este jueves, mientras Sewing inauguraba la reunión anual de la entidad, donde se enfrenta al descontento de los accionistas sobre su estrategia y liderazgo, entre llamados de algunos a reducir su gran negocio de banca de inversión a nivel global.

"Aceleraremos la transformación centrando a nuestro banco de manera rigurosa en negocios rentables y crecientes que sean especialmente relevantes para nuestros clientes", dijo el directivo. "Estamos preparados para realizar duros recortes", agregó, sin ofrecer detalles.

Las acciones del banco tocaron un nuevo mínimo el jueves, con un descenso del 3%, hasta los 6.41 euros. Los papeles del banco han perdido un 40% desde la reunión de accionistas del año pasado.

Deutsche Bank se ha visto afectado por fallidas pruebas regulatorias, rebajas de calificación, grandes multas y cambios en la gestión en los últimos años, y anunció su primer beneficio en cuatro años en 2018.

La entidad ya estaba preparada para un encuentro anual potencialmente complicado, después de que dos grupos asesores -Institutional Shareholder Services (ISS) y Glass Lewis- instaron a los inversores a realizar una moción de censura contra la dirección.

Deutsche Bank se enfrenta también a cuestionamientos sobre sus fallidas negociaciones de fusión con Commerzbank y grandes accionistas han dicho que su presidente, Paul Achleitner, debería renunciar antes del fin de su mandato en 2022.

erp