Deutsche Bank tuvo en el primer semestre una pérdida neta atribuida de 120 millones de euros, por provisiones, aunque fue 96.2 % menor que un año antes, cuando había tenido elevados costos por reducción de empleos.

Deutsche Bank informó que en el primer semestre los ingresos netos subieron a 12,637 millones de euros (1%) y las provisiones para pérdidas por créditos morosos se dispararon a 1,267 millones de euros (320.1 por ciento).

El fuerte aumento de las provisiones refleja unas perspectivas macroeconómicas más débiles respecto a finales de marzo, la incertidumbre y la caída de la calificación de crédito de algunos clientes.

El consejero delegado de Deutsche Bank, Christian Sewing, dijo al presentar las cifras: “En un entorno desafiante aumentamos los ingresos, continuamos reduciendo costos y vamos por el camino para lograr todos nuestros objetivos” y la transformación anunciada en julio del año pasado, que contempla la reducción de 18,000 empleos.

“Esto nos permite compensar unas provisiones para pérdidas por créditos más elevada y seguir rentables, al mismo tiempo que apoyamos a nuestros clientes en estos momentos difíciles”, añadió Sewing.

Deutsche Bank dijo hace una semana que los activos ponderados por riesgo de crédito han sido más bajos de lo que había anticipado debido a que más clientes de los que esperaba han devuelto a finales del segundo trimestre los créditos que pidieron como reacción a los problemas económicos por la pandemia de Covid-19.

Con un aumento de los ingresos, sobre todo en renta fija, y la reducción de cosos, Deutsche Bank ha podido capear el temporal.

La banca de inversión tuvo en el primer semestre una ganancia antes de impuestos de 1,578 millones de euros (470 millones de euros un año antes).

Los ingresos subieron en la banca para empresas (1%) y sobre todo en la banca de inversión (46 % en el segundo trimestre y 31% en el semestre), pero cayeron en la banca privada (2% semestral) y en la gestión de activos (5% semestral).

La caída de los ingresos en la banca privada y en la gestión de activos fue en el segundo trimestre algo más elevada (5 y 8%, respectivamente).

En la banca privada, esta caída refleja el impacto del Covid-19 y la comprensión de los márgenes sobre los depósitos, que absorbieron el crecimiento de los volúmenes.

También cayeron los ingresos en el negocio de banca privada y comercial internacional por el impacto de la pandemia en Italia y España.

Pero en la medida en que se han abierto las economías, los volúmenes de negocio se han recuperado en algunas áreas.

En el primer semestre del año registró utilidades antes de impuestos por 364 millones de euros desde una pérdida de 654 millones un año antes.