Uno de los sectores beneficiados con el plan de vivienda federal será el de los desarrolladores, quienes demandaron ante el presidente Enrique Peña Nieto un sistema fiscal justo.

El Ejecutivo anunció que se otorgarán estímulos fiscales para la construcción de vivienda nueva, incluida la regularización de los adeudos del IVA que tengan los pequeños proveedores de servicios para la construcción.

Esto también permitirá que las empresas constructoras, que hayan contratado servicios, puedan deducirlos de su Impuesto Sobre la Renta (ISR) , detalló Peña Nieto.

El presidente indicó que las medidas estarán orientadas a crear mayor certidumbre y a la creación de incentivos que permitan reducir precios.

Durante el acto celebrado en Los Pinos, Peña puntualizó que los constructores que vendan vivienda a plazos sólo pagarán el ISR sobre la parcialidad que reciban cada año y ya no sobre el monto total de la venta.

Así, el Ejecutivo previó que tales estímulos permitirán a desarrolladores contar con mejores condiciones de liquidez para la construcción de mayor vivienda a un menor costo.

Antes del anuncio de las medidas, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda, Luis Fernando Abusaid, destacó la importancia de mantener los niveles de los subsidios.

Además, mostró su preocupación sobre el denominado índice de riesgo que podría llevar a que una persona deje de cumplir con los requisitos y no tenga acceso al crédito para una vivienda. Abusaid estimó el impacto hasta en 30% sobre los derechohabientes, principalmente en los segmentos de interés medio y social.

En materia fiscal, el presidente de la Cámara aseguró que los empresarios no demandan tratos especiales o privilegios, pero sí normas justas que se adapten a la realidad del sector y que no impacten o encarezcan el precio de la vivienda.

mauricio.rubi@eleconomista.mx