Entre enero y agosto del 2016 el ingreso por remesas enviadas por los paisanos mexicanos que trabajan en Estados Unidos sumó 17,660 millones de dólares, 6.6% arriba de lo captado en el mismo lapso del 2015 y también el monto más alto para un periodo similar desde 1995, año desde el cual el Banco de México elabora dicho registro.

El crecimiento sostenido en los flujos de dólares al país, que en el acumulado ha alcanzado niveles pre crisis durante los últimos tres años, representa además la tercera fuente de ingresos externos al país, sólo después de los captados por industria automotriz y la Inversión Extranjera Directa, ello en un contexto en el que las exportaciones petroleras se desploman.

Si medido en dólares el ingreso de remesas establece cada mes niveles récord, en términos de pesos se perfila en un marcado rally alcista, al acumular en los primeros ocho meses del año 326,283 millones de pesos, 20% más que en el mismo lapso del año anterior en que registraron un avance de 33%, porcentaje que resulta de la combinación del aumento real de 6.6% en dólares, en los envíos de los paisanos, sobre una depreciación acumulada de 12% del peso frente al dólar.

Esta fuente de recursos es sin duda uno de los motores del consumo en el mercado interno mexicano, toda vez que la mayoría de los recursos recibidos por las familias se gastan en la satisfacción de necesidades básicas, tales como la adquisición de bienes de consumo duradero, la compra y mejora de viviendas; mientras que sólo una pequeña proporción se destina al ahorro y a la llamada inversión productiva, cumpliendo con ello un papel determinante en el sostenimiento familiar.

Recientemente Rodrigo García, vicepresidente y director general de Western Union México, explicó que una remesa promedio de 280 dólares es más de 50% del ingreso de una familia que la recibe.

El crecimiento en el flujo de remesas se explica en buena parte por el dinamismo que ha mantenido el mercado laboral en Estados Unidos, lo cual ha favorecido la contratación de migrantes mexicanos que en la coyuntura electoral del vecino país del norte ha apresurado la regularizado su situación migratoria. Además, dada la trayectoria actual que ha presentado el mercado laboral estadounidense, se estima que el flujo de remesas continuará creciendo, algunos analistas estiman un alza promedio de 5% en lo que resta del año, siendo aún visible en el tercer y cuarto trimestre.

De acuerdo con el reporte del Banco de México, de los 17,660 millones de dólares, 35% ingresó a través de las instituciones bancarias establecidas en el país, mientras que 65% restante se captó a través de otras instituciones no bancarias.

Desde la óptica del medio de envió, 98% ingresó a través de transferencias electrónicas, mientras que el valor promedio del envío de cada remesa fue de 2,346 dólares.

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