La abrupta cancelación de la cumbre programada entre el presidente Trump y el norcoreano Kim Jong-Un plantea una pregunta obvia: ¿Con Trump puede haber alguna certeza sobre algún tema?

Esto no quiere decir que el presidente Trump se equivocó al cancelar la cumbre programada tentativamente para el 12 de junio en Singapur. No nos tendría que sorprender que, dada la historia de la dictadura norcoreana, este país tenga en gran medida, la responsabilidad del cambio de planes.

Este episodio habla sobre el problema endémico de la administración actual, y se trata del estilo de liderazgo intermitente exhibido por el presidente sobre temas generales, el más reciente, la suspensión de una guerra comercial con China.

A finales del mes pasado, el presidente Trump planteó un mitin en Michigan el tema sobre Corea del Norte.

“Muchas cosas buenas están sucediendo allá, muchas cosas buenas”, dijo Trump. “No voy a decirles lo que realmente va a suceder allí porque realmente no lo sabemos, pero les diré una cosa: no estamos jugando. Recuerden lo duro que fue hace tres o cuatro meses (en referencia a la guerra verbal entre Trump y Kim)”.

La multitud estalló y gritó: “No-bel! ¡No-bel! “, en clara referencia a la posibilidad de que Trump podría contender por el Premio Nobel de la Paz.

Trump sonrió y se alejó del atril.

Un examen para Kim

Para algunos analistas que siguen de cerca a Corea del Norte afirman que fue lo correcto. Trump no estaba convencido de que Pyongyang hablara en serio sobre renunciar a su capacidad de fabricar armas nucleares, por lo que el presidente estadounidense actuó bien al cancelar el encuentro y poner a prueba el interés de Kim por sostener negociaciones sustanciales.

“No creo que esto cierre la puerta”, dijo Olli Heinonen, ex subdirector general de la agencia nuclear de Naciones Unidas. “Está probando la disposición de Kim. Debemos recordar los motivos de Kim. Las sanciones están causando estragos. Tienen problemas económicos. No creo que este sea el final”.

Ahora, la gran pregunta es ¿cómo reaccionará Kim?

“Se sentirán traicionados”, afirmó Mark Fitzpatrick, del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, con sede en Gran Bretaña. “Existe la posibilidad de que Corea del Norte retome las pruebas de misiles que han suspendido durante seis meses”, comenzando con los sistemas de corto alcance.

“Creo que, en general, el mensaje del presidente (Trump) fue cortés, aunque su referencia al arsenal nuclear de su país me pareció un tanto amenazador”, indicó Christopher Hill, el principal negociador de Estados Unidos con Corea del Norte durante el gobierno de George W. Bush.