Primero la holandesa ING decidió vender su negocio de pensiones en Latinoamérica, ahora es BBVA, el segundo banco español, el que analiza la posibilidad de vender total o parcialmente sus activos de pensiones en la región, que incluye negocios en Colombia, Chile, México y Perú.

De esta manera, en Colombia solo Skandia permanecería como jugador extranjero en el mercado local, por lo que cabe preguntarse ¿por qué los europeos están saliendo del rentable negocio de pensiones en América Latina?

Para el rector del CESA, José Manuel Restrepo, "este comportamiento tiene una única razón: la necesidad de los bancos europeos de vender las "joyas de la corona", para poder tener los recursos que los saquen de la crisis financiera actual".

Según el director de estudios económicos de la firma Afín, Camilo Rubiano, "en este momento, los bancos europeos necesitan solvencia para sus operaciones en este continente, por lo que está la posibilidad de aumentar las necesidades de capital y esto sería a través de ventas y no endeudándose".

Y es que para nadie es un secreto que el negocio pensional en la región es bastante rentable. Según cifras de la compañía, los activos gestionados por el BBVA en el segmento en la región, llegan a los 69,000 millones de dólares y cuenta con 11 millones de afiliados, que aportan al grupo español un beneficio neto cercano a los 300 millones de dólares.

Es decir que como todos los ojos están puestos en América Latina sin duda habrá compradores con propuestas atractivas que paguen el dinero suficiente por el negocio y a la vez, se conviertan en la solución a sus requisitos de capital, tal y como sucedió con el negocio de ING, que finalmente quedó en manos del grupo colombiano Sura.

Cálculos realizados por la prensa española aseguran que la venta de los negocios de pensiones en América Latina podrían aportar a BBVA unos ingresos de entre 3,000 y 4,000 millones de euros, es decir unos 5,000 millones de dólares si se deshace de 100 por ciento.

Cifra nada despreciable para la segunda entidad bancaria más importante del país ibérico. "Esta estimación se basa en los múltiplos a los que se han realizado operaciones parecidas en la región. Entre ellas, la venta que hizo Santander en el 2007 de su negocio y, sobre todo, la más reciente de ING", aseguró el Diario Expansión.

"En este momento la banca europea tiene pérdidas representativas y tiene que sumar capital, y nada mejor que salir de los negocios más rentables pero que no les quiten su posición en el mercado de origen", indicó el economista de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, Salomón Kalmanovitz.

Pese a que los expertos aseguran que los recursos que se recojan de esta operación ayudarían al BBVA a cumplir con los requisitos de liquidez que pide el gobierno español, la entidad dijo que este proceso durará varios trimestres, por lo que el cierre del negocio, en caso de producirse, no sería en el presente ejercicio.

¿Quién podría ser el comprador?

Actualmente los dueños de los fondos de pensiones en Colombia son grandes grupos financieros. Por un lado está Grupo Aval, dueños de Porvenir, Grupo Sura, dueños de Protección e ING; Grupo Bolívar propietarios de Colfondos y el único extranjero, Skandia.

Bajo este panorama los analistas aseguran que el comprador sería nacional. "Grupo Sura hizo una compra grande por lo que no creo que pueda ser el comprador, pero hay otros jugadores como Grupo Bolívar que podrían estar muy interesados", dijo Camilo Rubiano.

De hecho, vale la pena recordar que el grupo de propiedad de la familia Cortés estuvo en la puja por los activos de ING, junto con Corpgroupo, de propiedad del chileno Álvaro Saieh, quien acaba de hacerse al Banco Santander en Colombia. Así mismo, se dice que sería una oportunidad para que el Grupo Santo Domingo aumente su participación en el sector financiero.

Pese a los planes de venta del segmento, el BBVA asegura que mantiene su apuesta estratégica por el mercado latinoamericano.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica