Para el regulador y supervisor del sistema financiero mexicano, las criptomonedas representan un riesgo pues estos instrumentos crean una expectativa financiera en las personas que se acompaña de la idea de que las autoridades tienen una vigilancia prudencial sobre ellos; sin embargo, su supervisión es distinta a la que se tiene en otros actores del sistema financiero tradicional.

Durante su participación en la semana Virtual Fincrime 2021, Sandro García-Rojas Castillo, vicepresidente de Procesos Preventivos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), comentó que también estos instrumentos representan un riesgo, pues los proveedores de servicios relacionados con criptomonedas pueden no estar al alcance del supervisor cuando se les solicite información, tanto de su operatividad, como de sus clientes.

“Los criptoactivos representan un riesgo porque si la gente cree que si invierte en equis criptomoneda y que tiene un costo de tanto, eventualmente traería como consecuencia que la gente tenga una expectativa financiera errónea”, detalló el funcionario en el evento organizado por la Asociación de Especialistas Certificados en Delitos Financieros.

De acuerdo con el funcionario, actualmente los proveedores de servicios de activos virtuales no tienen una supervisión en materia prudencial como otros actores financieros que captan ahorro, y colocan crédito; sin embargo, el público cree que la supervisión es la misma para todos los participantes del sistema financiero.

Vigilancia es para evitar operaciones ilícitas

El funcionario añadió que existen otros actores auxiliares del crédito que se les supervisa, pero sólo en materia de prevención de lavado de dinero, por lo que la vigilancia en los proveedores de servicios de criptoactivos no tiene la finalidad de cuidar el ahorro sino de evitar y prevenir operaciones ilícitas en ellos.

García-Rojaso acotó que el tema de los criptoactivos, también representa un reto de alcance para la autoridad cuando se requiere información de dichas operaciones. “Los proveedores de servicios de activos virtuales no necesariamente están ahí (al alcance de la autoridad) y cuando se requiera información, imagínense lo que sería contactar a esa entidad para pedirles información de sus clientes”.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx