Los bancos pertenecientes a las cadenas de tiendas departamentales seguirán creciendo su cartera de crédito en el 2012 gracias al apoyo de las ventas de las tiendas controladoras.

Las instituciones atadas a grandes tiendas también captaron más ahorro del público. A pesar de ellos las utilidades no repuntan.

A la espera de los reportes del primer trimestre del 2012, los bancos de tiendas comerciales ya registraban fuertes avances en febrero de este año, tanto en resultados como en cartera de crédito.

De acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Banco Azteca presentó un incremento de 302.5% en sus utilidades de febrero del 2012 frente a las de febrero del 2011, mientras que BanCoppel revirtió las pérdidas y ganó 64 millones de pesos.

Para Alejandro García, director de análisis de grupos financieros de Fitch, si bien es posible que todos los bancos en este segmento tengan un crecimiento en sus carteras de crédito, el desarrollo de sus actividades a lo largo del 2012 será diferenciado.

Cada banco tiene su propia dinámica y sólo el tamaño de activos es un diferenciador entre ellos que puede modificar las estrategias de cada banco, por lo que los resultados al final del año no necesariamente serán iguales , dijo el especialista.

En el caso de Banco Ahorro FAMSA al segundo mes del 2012, reportó una caída en sus utilidades de 82% con respecto a febrero del 2011.

Por su parte Banco Walmart continuó registrando pérdidas por 71 millones de pesos.

Sin embargo, los cuatro bancos en este sector, Banco Azteca, Banco Walmart, Banco Ahorro FAMSA y BanCoppel reportaron fuertes crecimientos en la cartera de crédito y en la captación, apoyados principalmente en las operaciones de sus cadenas comerciales.

En el caso de Banco Azteca, que es el que más desarrollado tiene el negocio, éste ya tiene productos más especializados tanto en México así como en Centro y Sudamérica, por lo que su fondeo es ya más abierto y avanzado , dijo García.

Por otro lado, uno de los riesgos más importantes que comparten todos estos bancos es que están más expuestos a los movimientos económicos del país, dado que están dirigidos a la población de menos ingresos, la cual es más sensible a los cambios de la economía.

Si el nivel de empleo cambia, o los ingresos bajan, o los gastos aumentan de forma cíclica o coyuntural, la demanda de bienes y servicios en este segmento es más errática.

Para estos bancos, que están dando crédito principalmente al consumo, son los primeros en resentir estos movimientos , aseguró uno de los analistas consultados.

Por ello, este tipo de bancos son más propensos a tener un Índice de Morosidad más alto, alcanzando hasta 18.3% en el caso de BanCoppel.

Sin embargo, las administraciones de los distintos bancos en este segmento confían en que el negocio siga fluyendo de forma adecuada, siempre y cuando la estabilidad económica se mantenga a lo largo del año, el empleo repunte y la inflación se mantenga controlada.

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