Los efectos de la crisis ya empiezan a verse de forma más puntual en el financiamiento de la banca comercial. De acuerdo con los agregados monetarios y actividad financiera de agosto dados a conocer por el Banco de México (Banxico), la cartera de crédito vigente al sector privado, se redujo ese mes 1.4% real anual. En julio, ésta aún mostró un ligero crecimiento de 1.1 por ciento. De esta forma, el saldo se ubicó en los 4.8 billones de pesos.

El documento del banco central precisa que en el octavo mes del año, se pronunció la caída de crédito al consumo; mientras que el destinado a empresas, que era uno de los portafolios que se había mantenido con fuertes crecimientos, intensificó su desaceleración. Autoridades y bancos han explicado que el repunte que se tenía en esta última cartera, obedecía a que en los primeros meses de la pandemia, los negocios hicieron uso de sus líneas de financiamiento que tenían pendientes para enfrentar problemas de liquidez. Ahora ya no se cuenta con esta opción.

En el reporte se detalla que en agosto, el crédito al consumo se contrajo 9.7% contra el 8.9% de julio, ello, en su comparación anual y el saldo se ubicó en los 985,400 millones de pesos.

Dentro de la cartera de consumo, la caída más pronunciada se registró en los créditos personales, donde fue de 18.8% (contra 17.4% de julio); seguida de las tarjetas de crédito con una baja de 11.3%; nómina con una reducción de 5%, y después en el destinado a adquisición de bienes de consumo duradero, -0.8 por ciento.

En lo referente al crédito a empresas y personas físicas con actividad empresarial, este aún registró un marginal aumento de 0.1%, cuando en julio fue de 4 por ciento. El saldo aquí se ubicó en 2.79 billones de pesos. 

El portafolio que aún mostró un crecimiento importante en agosto fue el de vivienda, que aumentó 4.4% en su comparación anual, para quedar el saldo en los 950,900 millones de pesos.

kg