En el sexenio que está por concluir, el saldo de crédito directo e impulsado de la banca de desarrollo al sector privado prácticamente se duplicó, al pasar de 845,402 millones de pesos en diciembre del 2012 a 1.76 billones en junio del 2018.

“Al cierre de junio del 2018, el saldo de crédito directo e impulsado de la banca de desarrollo al sector privado se ubica en 1.76 billones de pesos, con un crecimiento real de 69.3% respecto al inicio de la presente administración”, señala el Sexto Informe de Gobierno.

En el documento, se explica que la reforma financiera del 2013 redefinió las bases para generar mayor certidumbre legal, impulsar la competencia y flexibilizar los criterios de la banca de desarrollo, además de mantener sólidas medidas prudenciales y maximizar el acceso a los servicios financieros.

Lo anterior, destaca, le permite incrementar el financiamiento y complementarse de forma más adecuada con la banca comercial y los inversionistas privados, al mismo tiempo que se diversificó su cartera, logrando una mayor participación en los sectores prioritarios.

“Hacia el cierre de la administración, la banca de desarrollo se encuentra en una trayectoria adecuada para cumplir la meta de financiamiento establecida en el Programa Nacional de Financiamiento al Desarrollo 2013-2018, en la cual para el 2018 el crédito directo e impulsado al sector privado como proporción del Producto Interno Bruto deberá representar al menos 7.9% (a junio se ubicaba en 7.5 por ciento)”, expone.

El documento detalla que del saldo de crédito total alcanzado a junio por la banca de desarrollo, 37.4% se destinó al sector empresarial por un monto de 659,685 millones de pesos, a través de créditos y garantías otorgadas por Nacional Financiera (Nafin) y el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext).

Por otra parte, 27.4% del total, 484,562 millones de pesos, se canalizó al sector infraestructura, ello por medio del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), el Fondo Nacional de Infraestructura y el Banco de Desarrollo de América del Norte.

Se designó al sector vivienda 19.4%, con 342,632 millones de pesos, a través del otorgamiento de créditos a través de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) y el Fondo de Operación y Financiamiento Bancaria a la Vivienda (Fovi); 13.1% fue al sector rural, con 230,897 millones de pesos, mediante el financiamiento y garantías otorgados por los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura y la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, entre otros.

El restante 2.7% y 47,497 millones de pesos, señala el informe, se canalizó a la atención del sector social y de servicios financieros.

De acuerdo con el Sexto Informe de Gobierno, de diciembre del 2012 a junio del 2018, el saldo de cartera de crédito y aportaciones de capital al sector privado de parte de Nafin presentó un crecimiento de 69 por ciento.

En tanto, en el mismo periodo, el saldo de crédito directo e inducido de Bancomext reflejó un crecimiento de 177%; el de Banobras 50.4%; el de Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros 642%; mientras que el crédito directo de Banjercito aumentó 96% en el mismo lapso, y el de SHF-Fovi 46 por ciento.

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