Fue un 19 de diciembre del 2014 cuando los ahorradores de Ficrea, ahora defraudados por esta entidad que operaba como sociedad financiera popular (sofipo), recibían la noticia de que la institución sería liquidada, lo que les impidió el acceso a sus recursos de manera inmediata.

A más de dos años de esta fecha, los 6,800 defraudados por esta entidad han recibido su seguro de depósito, de hasta 25,000 Udis (132,000 pesos); sin embargo, para la mayoría dicha cantidad no es suficiente; el ahorro promedio en Ficrea era de 1 millón de pesos por persona.

Ahora los defraudados que tenían ahorros por arriba del seguro de depósitos tienen la oportunidad de recuperar un poquito más gracias al concurso mercantil de la entidad, proceso que hasta el momento les ha dado 13% de lo que se les adeuda.

Este concurso mercantil no disculpa las omisiones en las que haya incurrido la autoridad , afirmó Fernando González, interventor en el concurso mercantil de Ficrea y miembro de la Comisión Jurídica de ahorradores de esta entidad.

González recordó que aunado al concurso mercantil de la antes sociedad financiera, los ahorradores han puesto en marcha diferentes procesos para la recuperación total de sus recursos, uno de ellos de gran trascendencia: la demanda de daño patrimonial en contra del estado.

Comentó que además de las demandas que hay en contra de Rafael Antonio Olvera Amezcua por el fraude equivalente a 2,700 millones de pesos, hay procesos también en la Secretaría de la Función Pública y uno más en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a la que se le ha solicitado reconvenga al estado mexicano para que lleve a cabo procedimientos de conciliación para que dé solución a este problema.

Es una situación terrible, es un sentimiento de falta de compromiso social de la autoridad con los afectados, por las injusticias que se cometen con los ahorradores, una visión muy poco clara, muy desesperanzadora , opinó González.

El también defraudado lamentó que durante el 2016 algunos afectados hayan perdido la vida, pues a partir del fraude su salud comenzó a deteriorarse.

Cerramos el 2016 con lamentables decesos de afectados, gente que ya no se encuentra entre nosotros, y otra que su salud va en detrimento. Se esfumaron las promesas de las autoridades, las cuales decían que se podía llevar a cabo de una manera favorable la recuperación de nuestros recursos , concluyó.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx