Para Citibanamex, aunque el 2021 constituye una encrucijada para México y el Covid-19 está intensificando los riesgos para la calificación crediticia, aún hay tiempo para corregir el rumbo, por lo que todavía ve la pérdida de grado de inversión con una probabilidad en un nivel bajo como para incluirla en su escenario central.

En una nota especial titulada “El camino a la perdición y cómo evitarlo”, elaborada por el área de estudios económicos de Citibanamex, se subraya que el Covid-19 está intensificando los riesgos para la calificación de México, y en esto destacan la “dinámica perversa” de la deuda y el tamaño potencial del compromiso abierto con Petróleos Mexicanos (Pemex).

“Sin embargo, las experiencias revisadas sugieren que aún hay tiempo y formas de evitar un evento de calificación crediticia. Vemos una probabilidad de pérdida de grado de inversión que aún es baja para entrar en nuestro escenario central”, destaca.

No obstante, el documento menciona que un cambio constante en las probabilidades de aquí a mediados del 2021, podría llevar un ajuste discreto, dependiendo, entre otros, del resultado de las elecciones intermedias del 6 de junio (del próximo año) y su impacto en los planes fiscales de la administración que encabeza Andrés Manuel López Obrador para la segunda mitad del sexenio.

“Es factible que el caso de México demuestre, una vez más, que el crecimiento económico y la política son importantes”, señala.

Citibanamex resalta que las tendencias fiscales en México son negativas, dado que la pandemia está intensificando su ritmo y no hay voluntad de reconsiderar el rumbo.

“Estas condiciones han llevado a cada vez más preguntas de los participantes del mercado sobre las perspectivas de que México siga siendo un país con grado de inversión”.

En este sentido, enfatiza que el margen de maniobra en materia fiscal ha disminuido, lo que refuerza aún más la necesidad de usarlo sabiamente.

“La dinámica de deuda perversa es un riesgo más probable bajo una contracción económica estimada en 9% para este año: hemos argumentado que la falta de apoyo a la actividad económica por parte del gobierno incluso deterioraría la razón deuda a PIB más que si se proporcionaran recursos adicionales para estimular la economía”, precisa.

Agrega: “mientras tanto, buscar la sustitución de importaciones de gasolina a través de Pemex, en las circunstancias actuales del mercado petrolero, es equivalente a correr hacia la tormenta, en lugar de alejarse de ella, y con Pemex como un paraguas roto. Así, la sorprendente decisión de AMLO de descartar cualquier ajuste en sus políticas, implica un ritmo de deterioro más acelerado”.

Citibanamex considera, sin embargo, que incluso en medio de circunstancias difíciles, México podría preservar aún su grado de inversión, pues si bien es cierto que experiencias recientes como la de Brasil, muestran que los cambios en las calificaciones soberanas pueden ser muy procíclicos, la relevancia de un buen historial en términos fiscales, así como las fortalezas institucionales sugeridas por Sudáfrica, son áreas en las que México aún se desempeña bien.

“Ambas experiencias también muestran que la reducción en la calificación crediticia no se genera sorpresivamente: por lo general, deriva de procesos de deterioro constante que episodios como la crisis Covid-19 pueden acelerar, pero no hasta el punto de no dar tiempo para responder. Con respecto a la naturaleza de su respuesta, México debe tener en cuenta tres consejos inteligentes: el crecimiento sí importa, la política importa y la ruta de consolidación fiscal es país-específica”.

 

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