La unidad minorista y de consumo en España del banco estadounidense Citi contrató los servicios del excomisario de policía José Manuel Villarejo, actualmente en prisión provisional sin fianza, acusado de organización criminal.

Villarejo trabajó para Citi a través de una de las firmas de su entramado empresarial, Cenit Argo, presidida por Rafael Redondo y vinculada a Antonio Giménez Raso, policía y socio del ex comisario.

El banco recurrió a la empresa para la recuperación de fraudes, es decir, para conseguir pruebas de que se habían cometido irregularidades contra la entidad o sus clientes y poder llevar la situación ante la justicia. La factura total por los servicios prestados por parte del excomisario se mueve en una horquilla de entre 20,000 y 25,000 euros. Citi no ha querido hacer comentarios al respecto.

La entidad contrató los servicios de Cenyt Argo en el 2013 y en el 2014 se procedería al pago de las facturas. Pero Citi no era un cliente cualquiera para la empresa vinculada a Villarejo. Según reconoce Cenyt Argo en sus cuentas del 2014, el segmento de banca retail de la entidad estadounidense era su principal cliente.

En el momento de la contratación, la división de banca para particulares de Citi en España pertenecía a Citi Holdings, el banco malo a nivel mundial creado en 2009 y al que se trasladaron los activos y negocios que la entidad estadounidense tenía intención de vender para recuperarse de la crisis financiera.

El holding, presidido entonces por Francesco Vanni, lograría la venta de la división a Banco Popular por alrededor de 300 millones de euros en 2014. Citi en España mantiene hoy exclusivamente negocios de banca de inversión, mayorista y privada, y proporciona servicios de comercio exterior, liquidación y custodia, entre otros.

Según señaló El Independiente, Citi contrató también los servicios de otra de las empresas de Villarejo, Servicio de Investigación y Detección, para la "localización de patrimonio", una práctica habitual de la banca en la gestión de carteras de préstamos morosos. En ese caso, la factura del banco estadounidense con el ex comisario Villarejo ascendería a más de 86.000 euros por servicios prestados en relación a sentencias dictadas por la Audiencia de Madrid desde el 2013 al 2015.