Pekín.- China cumplió su promesa de flexibilizar su sistema de cambios, al fijar una cotización de referencia del yuan claramente en alza frente al dólar, pocos días antes del inicio de la cumbre del G-20 este fin de semana en Toronto (Canadá).

El Banco Central fijó ese valor en 6.7980 yuanes por dólar, contra 6.8275 el lunes, lo que representa un alza del yuan del 0.43 por ciento.

Esta cotización representa el eje en torno al cual la divisa china fluctúa diariamente respecto al dólar, en un límite de más o menos 0.5%. Está determinada por el Banco Central, que advirtió el domingo que seguiría privilegiando la estabilidad de la moneda.

Sin embargo, el instituto emisor había asegurado asimismo su intención de proseguir la reforma de su tipo de cambio y otorgarle más flexibilidad al sistema.

El yuan también se vio reforzado el martes ante el euro, a 8.3816 yuanes por un euro, contra 8.4825 la víspera. Fuera del dólar, frente a las otras divisas la franja de fluctuación es de más o menos 3 por ciento.

Los socios comerciales de China, en particular Estados Unidos, intensificaron recientemente sus presiones en favor de una revalorización del yuan, por considerar que está subevaluado y que eso le otorga una indebida ventaja comercial al gigante asiático, que en 2009 desplazó a Alemania como primer exportador mundial.

Para los analistas, China ha cumplido sus promesas aunque sin por ello estar dispuesta a librarse a una valorización demasiado fuerte de su moneda, que afectaría negativamente a su sector exportador.

"China ha respaldado sus palabras con acciones y el presidente Hu (Jintao) llegará a Toronto con una prueba tangible de que su país aborda seriamente la cuestión de una mayor flexibilidad de los tipos de cambio", dijo Brian Jackson, del Royal Bank of Canada.

Jackson prevé alzas "limitadas" aunque "importantes" del yuan respecto al dólar en las próximas semanas.

Muchos analistas creyeron que las declaraciones del Banco Central chino tenían como objetivo aplacar a los críticos antes de la cumbre del G-20, los próximos 26 y 27 de junio.

Las autoridades chinas reiteraron este martes su negativa a que el asunto se discuta en ese cónclave de potencias industrializadas y emergentes.

"En ninguna de las tres cumbres anteriores del G-20 la agenda incluyó (discusiones sobre) la moneda de un único país", dijo el portavoz de la cancillería china, Qin Gang.

"En el actual contexto, todas las partes deberían contribuir a la reactivación de la economía mundial y a un crecimiento robusto y equilibrado, en lugar de entrar en un juego de acusaciones y presiones", agregó.

Otros observadores interpretaron las declaraciones del Banco Central durante el fin de semana como una señal de que el yuan iba a poder apreciarse de nuevo frente al dólar, tras dos años de inmovilidad.

Ello propulsó a la moneda china en el mercado interbancario, el lunes, a su mayor nivel frente al dólar desde la reforma del tipo de cambio del yuan, en julio de 2005, que desvinculó al yuan del dólar y lo "amarró" a una cesta de divisas.

El martes, en el mercado interbancario el yuan ganó terreno antes de retroceder a 6.82 unidades por dólar, debido, según la agencia Dow Jones NewsWires, a una fuerte demanda de la divisa estadounidense.

La agencia citó conjeturas de que algunos bancos chinos fueron alentados por el Banco Central a comprar dólares, con el objetivo de demostrar que un tipo de cambio más flexible supone movimientos cambiarios en ambos sentidos.

Lo cierto es que el yuan se mueve desde el lunes casi en el tope de su banda de fluctuación, después de las estrechas oscilaciones de los dos últimos años.

Y al fijar el martes un valor pivote que se ubica a nivel del cierre en el interbancario de la víspera, "las autoridades (chinas) confirman que avalan" esos movimientos alcistas, subrayó Mitul Kotecha, analista del Crédit Agricole en Hong Kong. "Pero no habrá una tendencia de apreciación agresiva de aquí a fin de año", augura.