El próximo gobierno, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, deberá tener una mayor participación en el tema de vivienda para no afiliados a un esquema de seguridad social, garantizar una estabilidad del presupuesto en el programa de subsidios y mantener los programas que han funcionado con la finalidad de levantar la producción de vivienda social y lograr abatir el rezago habitacional.

En conferencia de prensa, Carlos Medina Rodríguez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), enfatizó que el próximo gobierno debe generar una certeza presupuestaria para el esquema de subsidios, pues esto le generaría confianza a los desarrolladores para hacer planes a más largo plazo sin preocuparse por el monto que cada año se le destina a este programa.

“Gran parte los cambios y bajas en producción en vivienda social (en esta administración) fue debido a que cada año se modificó el presupuesto para la vivienda social, que es el subsidio (...) Necesitamos tener un presupuesto que no varíe con el paso de los años; los cambios en las reglas de operación que se han dado han sido porque hemos pasado de tener presupuestos de 12,000 a 6,800 millones de pesos  y esto hace que la producción cambie según la cantidad de recurso”, explicó Medina Rodríguez.

El presidente de Canadevi comentó que lo que se busca es que estos presupuestos no tengan variaciones anuales tan abruptas, por lo que lo ideal es que se destinaran entre 10,000 y 12,000 millones de pesos al esquema de subsidios cada año.

“Vemos la posibilidad de que se pueda manejar un programa multianual para que nosotros podamos programar la edificación y colocación de vivienda con dos o tres años de anticipación y no estar esperando cada cierre de presupuesto para hacer algún cambio”, dijo Medina Rodríguez.

Asimismo, destacó que la próxima administración tendrá que ser más participativa en el desarrollo de esquemas para no afiliados, con el fin de lograr construir alrededor de 750,000 viviendas formales al año.

“Sería un número lógico (las 750,000 viviendas formales) para poder revertir el crecimiento de los asentamientos irregulares (...) se debe buscar un esquema para poder llegar a un nicho en el que todavía no podemos participar de manera importante, que es el de no afiliados. Hay 9.3 millones de viviendas en rezago, alrededor de 5 millones es de no afiliados, por eso la importancia”, acotó el presidente de la cámara que representa a alrededor de 1,000 desarrolladores.

Preocupa fusión de SHF

Ante la posibilidad de que Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) se fusione con Banobras, Medina Rodríguez indicó que sería deseable que este banco de desarrollo se mantuviera en la siguiente administración, pues sería el vehículo ideal para que se desarrollen garantías que propicien que los bancos comerciales entren al financiamiento en el mercado de la vivienda social y así detonar su producción, que en los últimos meses ha ido a la baja.

“Para nosotros es importante que se pudiera mantener (SHF), porque ha sido el (banco de desarrollo) que ha apoyado a los créditos puente para los desarrolladores y además puede ser un aval para primeras pérdidas y que la banca le entre al tema de no afiliados”, señaló el representante de la Canadevi.

Medina Rodríguez precisó que, si bien el próximo gobierno tiene una visión social y no pretende regresar a malas prácticas del pasado ni modificar las reglas de operación para el 2019, tiene que comprometerse a provocar cambios para detonar el tema de la vivienda para la población de más escasos recursos, por ejemplo, en aspectos burocráticos en estados y municipios.

Asimismo, comentó que a meses de que finalice el año, el presupuesto para subsidios de este 2018, calculado en 6,500 millones de pesos, está por agotarse, por lo que se buscaría una programa especial para no frenar en esta etapa del 2018 el tren de la vivienda.

[email protected]