Para Banco Santander, los cambios regulatorios que a nivel internacional pueden afectar al sistema financiero global se deben combinar con una mejor supervisión, con pocas reglas y muy claras, aseguró Emilio Botín, presidente del grupo español.

Durante la Junta General de Accionistas del grupo en España, el directivo comentó: Son positivas las iniciativas de Basilea para potenciar la importancia del capital de calidad y core capital. No obstante, es necesario ser muy cuidadosos al abordar estas reformas, dada la gran diversidad de entidades objeto de regulación, con modelos de negocio en ocasiones diametralmente diferentes .

Por ello, consideró fundamental el papel de los supervisores locales e insistió en que es preciso actuar con cautela, sin perder de vista los efectos que las nuevas regulaciones puedan tener sobre la economía y respetando un marco competitivo.

El Presidente del grupo financiero más grande en España y uno de los más importantes en el continente americano, indicó que el tamaño de las entidades financieras no es en sí mismo un factor de riesgo, dado que más importante que el tamaño son los riesgos efectivos en los que se puede incurrir.

Y detalló que, si se quieren limitar las repercusiones sistémicas de una crisis, habrá que imponer requerimientos adecuados, en especial de capital, para aquellos riesgos que están en el origen de la misma.

Asimismo, Botín aseguró: No está justificado el establecimiento de impuestos especiales para la banca, ya que penalizarían a las entidades financieras que, como los bancos españoles, no han recibido ayudas públicas .

El Instituto Internacional de Finanzas (IIF), asociación que agrupa diversas instituciones financieras, consideró que las medidas unilaterales de los gobiernos, como la creación de impuestos especiales o el lanzamiento de reformas del mercado financiero, sólo seguirían perjudicando al sistema financiero.

Mientras que en México, Guillermo Babatz, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), durante un seminario organizado por el IPAB, comentó que en el país se tienen leyes adecuadas bancarias, lo que se reflejó durante la crisis financiera del 2009, donde ningún banco cayó en problemas de capitalización.

Sin embargo, se debe tener cuidado de no sobrerregular al mercado, para que no se afecte negativamente su desarrollo en México y a escala mundial , dijo Guillermo Babatz.

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