Las agencias calificadoras no pueden mover todas las calificaciones soberanas al mismo tiempo para mantener la relatividad, por eso hay veces que sí se cruzan las calificaciones de un país como Grecia con la de México, reconoce Víctor Herrera, director en México de Standard and Poors.

Es prácticamente imposible pedirle a un grupo de analistas, que revisen todos y cada uno de los países al mismo tiempo , asegura.

En conversación con El Economista detalla que conforme se han ido agravando las condiciones financieras de Grecia, España y Portugal, han aumentado las visitas de los analistas de la agencia y casi semanalmente su calificación es sujeto de revisión además de que se han vuelto más estrictos en sus evaluaciones.

Y es resultado de estas visitas que se les ha degradado la calificación soberana, y ésta –la calificación- ha llegado a cruzarse con la de México en algún momento, observa.

- ¿Todavía en enero pasado, la calificación soberana de Grecia en la escala de S&P era superior a la de México?

- Sí pero ahí la calificación de Grecia venía de A y fue bajando poco a poco hasta que llego un momento en que se cruzó con la de México. Lo que estas insinuando es que lo que debería de hacer la agencia es mover las calificaciones de todos los países para mantener esa relatividad al mismo tiempo (…) y es prácticamente imposible .

Standard and Poors es la única calificadora que ha degradado hasta bonos especulativos la calificación de Grecia.

Y aquella situación no es ni por asomo, la de México.

Cambios por decisión

Al preguntarle si la agencia ha implementado cambios en su metodología de calificación a partir de las críticas de los supervisores financieros, responde que se han vuelto más estrictos en las evaluaciones.

Es mucho más difícil alcanzar un AAA , expresa. El AAA es la máxima calificación que otorga la agencia.

Y como algunos bancos están teniendo cambios de acuerdo a las nuevas reglas de capitalización, que se diseñaron en base a la experiencia de debacle de hace 2 años, se han ido modificando las metodologías de evaluación, advierte.

No verás un cambio de jalón, sino capítulo por capítulo, para que el mercado lo entienda parte por parte , asegura.

Estos cambios han repercutido en los costos de la calificación, comenta, que no han dejado muy contentos a los emisores.

Si bien los inversionistas pueden estar mucho más tranquilos con estos cambios, los emisores están muy molestos porque se les encarece el acceso al crédito del mercados , arguye.

Herrera dice que los cambios que sí han incorporado las agencias calificadoras a sus metodologías de evaluación, los esfuerzos de transparencia de sus análisis, de comunicación con el mercado y emisores, y hasta de conflicto de intereses, incorporan ya las preocupaciones de los supervisores financieros de Estados Unidos, Europa y México.

Estables en México

En México la situación ya se estabilizó, reconoce el directivo.

El contacto que mantuvieron los analistas de Standard and Poors el año pasado con el gobierno y las consultas del comité que revisa las calificaciones, han bajado considerablemente, afirma.

Relata que antes de degradar la calificación de México en diciembre pasado de BBB-/A-2 a BBB/A3 , la situación financiera del país fue revisada no menos de cinco veces en el año por los analistas de la agencia.

Típicamente, los analistas de la calificadora realizan mínimo una o dos visitas al año a los países para revisar sus condiciones financieras. Pero en momentos como éste donde las cosas cambian cada dos días, la revisión se vuelve exhaustiva y sumamente frecuente , detalla al referirse a la crisis griega.

Reconocimiento de fallas

A pesar de que las calificadoras pudimos haber hecho las cosas mucho mejor de lo que se hizo lo que ha quedado claro es que esta crisis no ha sido detonada por las calificadoras , argumenta el directivo.

En línea con este dicho, descarta que S&P haya dado el puntillazo a Grecia, precipitando la crisis financiera de Europa.

No es que nosotros demos el puntillazo, el puntillazo se lo dieron ellos, al tener un déficit tan grande y vemos las manifestaciones de la gente porque no quieren pagar impuestos y tienen que bajar el gasto público replica.

Acepta que ahora, por los factores de incertidumbre y miedo por parte del inversionista el mercado está volteando a ver lo que dicen las calificadoras.

Jugamos ahora un papel muy relevante en el mercado financiero y sobre todo en las opiniones y decisiones que toman los inversionistas, es decir se fijan mucho todavía en la opinión tienen las calificadoras porque ha sido, a pesar de las fallas que hemos tenido, una reputación que se ha ganado en más de 150 años , refiere.

Admite entonces que ahora están que trabajando para restituir esta confianza sobre todo ante la responsabilidad que implica que los inversionistas siguen utilizando sus opiniones de una manera muy importante.

Regulación universal, ideal

A pregunta expresa, el director de S&P especifica que entre más se busque una menor carga regulatoria a las calificadoras, más vamos a poder contribuir nosotros al mercado de valores .

Esto porque los reguladores financieros de Estados Unidos y Europa están tratando de implementar diversas reformas que acoten el conflicto de intereses de las calificadoras y limiten sus fallas.

Acerca de la regulación en México, reconoce que la autoridad ha aumentado las exigencias, la cantidad y profundidad de visitas y que están trabajando en elaboración de nuevas reglas para las calificadoras.

Pero la ventaja que tienen en México, comenta, es que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), de IOSCO que es la asociación de todos los reguladores miembros y quiere mantener espíritu de universalidad.

ymorales@eleconomista.com.mx

RDS