El presidente ejecutivo de Goldman Sachs Group Inc, Lloyd Blankfein, pidió en una asamblea de accionistas que el banco estadounidense lleve adelante una "rigurosa autoevaluación".

Goldman afronta acusaciones de fraude de parte de la Comisión de Valores, que demandó a la entidad por ocultar a los inversionistas que la deuda riesgosa que respaldaba los valores que compraban había sido elegida por un fondo que apostaba a que esos títulos se depreciarían.

"No hay prioridad mayor para nuestro directorio y gerencia que llevar adelante una revisión integral de todas nuestras prácticas generales de negocio", dijo Blankfein a los accionistas.

Goldman, el banco de inversión dominante de Wall Street, establecerá un comité de estándares de negocio que hará sugerencias a la dirección sobre estándares y transparencia, dijo el ejecutivo.

El comité, que Blankfein mencionó por primera vez durante las audiencias antes el Senado la semana pasada pero explicó con más detalles el viernes, es la última señal de respuesta de Goldman a las dudas de los reguladores y al enojo público que afronta la firma.

Goldman ha llamado la atención de un subcomité del Senado y enfrenta demandas de los accionistas. También afronta una investigación criminal del Departamento de Justicia, informaron fuentes a Reuters.

El Wall Street Journal reportó el viernes que Goldman ha comenzado las conversaciones para llegar a un arreglo.

El último año, Goldman ha enfrentado duras críticas por su veloz rebote desde la crisis financiera y por sus bonos de compensación, que llegaron a 16.000 millones de dólares el año pasado.

Algunos han especulado que Blankfein podría no ser capaz de quedarse en el puesto dados los problemas que enfrenta la firma, pero el viernes el ejecutivo no ofreció indicio alguno de que planee dejar la compañía.

La inversora Evelyn Y. Davis empezó la sesión de preguntas y respuestas pidiendo la renuncia voluntaria de Blankfein y poniendo un plazo para el lunes.

"No tengo planes de irme el lunes", respondió Blankfein con una sonrisa.

Davis, que retuvo el micrófono por varios minutos, también cuestionó a Blankfein sobre el trabajo de su hijo en la firma y exigió respuestas acerca de los gastos legales de Goldman.

Los ejecutivos de Goldman rieron mientras Davis, conocida por su teatralidad en las reuniones de accionistas, tenía la palabra.

RDS