El presidente ejecutivo de Deutsche Bank, Josef Ackermann, dijo que los políticos deberían dejar de atacar a los especuladores y asegurarse de que el sistema financiero global no se viera perjudicado por un exceso de regulación.

Ackermann, hablando el jueves ante una audiencia de 5,000 accionistas en la asamblea general anual del banco, también repitió la meta del banco de lograr una ganancia antes de impuestos de 10,000 millones de euros (12,300 millones de dólares) para el 2011.

La responsabilidad por la crisis financiera no recae sólo en los banqueros, dijo el ejecutivo.

La semana pasada, los políticos alemanes provocaron la ira de los banqueros con una medida para frenar la especulación por medio de la prohibición de algunos tipos de operaciones financieras.

"Actualmente, los mercados son portadores de malas noticias, por ejemplo las relativas a Grecia y al euro. No obstante, portar noticias es su función intrínseca. No se les puede achacar la responsabilidad por las acciones de los actores que envían esas señales", dijo Ackermann.

"Especialmente aquí, en Alemania, donde los responsables de los negocios y de la políticas viven y trabajan bastante más alejados que en otros países, debemos hacer un mayor esfuerzo para escucharnos mutuamente", agregó.

Los comentarios se producen en un momento en que los banqueros y la canciller alemana, Angela Merkel, parecen estar cada vez más distanciados en lo que respecta a cómo estabilizar al euro y cómo lidiar con la extrema volatilidad del mercado.

Ackermann dijo que la meta de ganancias para el 2011 de Deutsche Bank dependía en parte del ambiente económico y político.

"Hay nuevos problemas con los que lidiar, especialmente en términos de finanzas públicas y riesgos país, junto con la estabilidad de nuestra moneda", agregó.

RDS