La creciente brecha entre las expectativas de los ciudadanos y sus oportunidades de desarrollo ha sido campo fértil para políticas públicas con horizontes de corto plazo, como proteccionismo y tensiones comerciales, advirtió el gobernador del Banco de México (Banxico), Alejandro Díaz de León.

Por eso, reconoció que las instituciones con objetivos de largo plazo, como los bancos centrales y multilaterales, deben más que nunca cumplir sus objetivos y comunicar más eficazmente el impacto que tiene su mandato, su condición de autonomía y sus acciones sobre el bienestar de los ciudadanos.

Al participar en el seminario por los 25 años de autonomía del Banco de México, el anfitrión dijo que además del objetivo de la estabilidad de precios, los bancos centrales han renovado su papel en la prevención, detección y mitigación de riesgos para la estabilidad del sistema financiero.

Previo, en el mismo seminario, en el primer panel donde participaron los exgobernadores del Banco de México, Guillermo Ortiz Martínez, quien estuvo al frente del instituto monetario entre 1998 y el 2009, recordó que en episodios desafiantes de la economía los bancos centrales suelen ser objeto de presión política para bajar las tasas.

Esto porque los gobiernos y secretarios de Hacienda preferirían tener tasas de interés lo más bajas posibles, debido a que la deuda pública se guía por estos réditos, matizó Roberto del Cueto, exsubgobernador del Banxico, entrevistado por separado.

Ortiz Martínez precisó que “muchos regímenes populistas han capitalizado el descontento de la gente y enfocaron las baterías a terceros actores, entre ellos los bancos centrales”, para responsabilizarles de este aumento de la desigualdad que se amplió tras la crisis del 2009.

Sin embargo, aseguró que en las economías avanzadas, ahora se culpa a los bancos centrales por haber tomado medidas extraordinarias de política monetaria para evitar una depresión mundial.

Seguridad y criptoactivos

Los temas de seguridad en las transferencias electrónicas y criptoactivos estuvieron presentes en los retos señalados por los exsubgobernadores y el actual gobernador.

Díaz de León destacó que la banca central ha tenido también que reaccionar con agilidad ante los cambios que el avance tecnológico propicia en la configuración de los servicios financieros.

Con él, coincidieron Miguel Mancera, el histórico banquero central mexicano que fue pivote del cambio hacia un banco central autónomo, quien estuvo en un panel de exgobernadores del Banco de México al lado de Agustín Carstens, gerente general del Banco de Pagos Internacionales (BIS).

Foto: Notimex
Seminario por los 25 años de Autonomía del Banco de México. Foto: Notimex

Mancera destacó que los criptoactivos se han convertido en uno de los peligros latentes para la banca central, pero matizó que se debe aprovechar su progreso tecnológico para dar fluidez y seguridad a las transferencias electrónicas. Recomendó mantenerse atentos al manejo de derivados y al impacto de las tasas negativas.

Mientras Carstens, en conferencia de prensa tras su ponencia, llamó a distinguir entre un avance tecnológico para hacer pagos más eficientes y admitió que hay más oportunidad de aprovechamiento en la aplicación de tecnologías de pagos.

El banquero de los bancos centrales dijo que es altamente relevante estar al acecho de que los intentos del sector privado para aprovechar estas nuevas tecnologías cuenten con medidas prudenciales. Comentó que la seguridad del sistema financiero convencional y electrónico debe ser un tema permanente para toda autoridad, Banco de México, comisiones y todos los bancos centrales.

Dijo que en el BIS están seguros que se pueden crear sinergias entre el sector privado y los bancos centrales para aprovechar esa tecnología y tener sistemas de pagos más ágiles, más económicos, que alcancen mayores estratos de sociedad, favorezca la inclusión financiera y bajen costos de remesas.

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kg