El estadounidense Marshall Billingslea tomó posesión de la presidencia del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) contra el lavado de dinero y financiamiento al terrorismo el pasado 1 de julio y, días después, en la reciente reunión del G20 en Argentina, se le solicitó que defina los lineamientos para combatir el blanqueo de capitales en las criptomonedas, como el bitcoin.

De acuerdo con información emitida por GAFI, el G20 solicitó a este organismo multilateral que defina, a más tardar en octubre próximo, los lineamientos de cómo se tendrá que combatir el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo en criptoactivos.

“El GAFI reconoce la necesidad urgente de aclarar cómo se aplican sus estándares a los proveedores de monedas virtuales y negocios relacionados, incluso para la debida diligencia del cliente, las transferencias de fondos, la supervisión y el cumplimiento. El GAFI actualizará éstos (estándares) y los informará al G20 en octubre del 2018”, informó el organismo, ahora presidido por Billingslea, quien sustituyó a Santiago Otamendi.

Según el reporte elaborado por GAFI para la pasada reunión del G20 y el cual fue entregado a los ministros de finanzas participantes así como a los gobernadores centrales, es indudable que los activos virtuales son atractivos para mover dinero ilícito.

“Las monedas virtuales facilitan el acceso y el alcance global, por lo que se hacen atractivos para mover y almacenar fondos para el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo (...) Además del tráfico de drogas y el fraude a pequeña escala, vinculados a monedas virtuales, otros delitos parecen estar creciendo (bajo estos mecanismos)”, se puede leer en el documento donde se define la estrategia a seguir por este organismo y el cual tiene el fin de delinear este combate.

Pero la nueva presidencia de GAFI no parte de cero para esta delimitación de sus estándares respecto a los activos virtuales, pues desde hace meses desarrolla un enfoque para saber cómo se debe ejercer una supervisión respecto a la prevención de lavado en estos mecanismos.

“El GAFI está monitoreando activamente los riesgos asociados con los productos y servicios de pagos con monedas virtuales, incluyendo tarjetas de prepago vinculadas a monedas virtuales, cajeros automáticos de bitcoin y las ofertas iniciales de monedas virtuales”, expuso el organismo que emite las directrices para combatir el lavado de dinero.

En la actualidad, según el organismo, los enfoques para combatir el blanqueo de capitales en activos virtuales son distintos en el mundo, pues hay países que aplican las leyes antiblanqueo a estos mecanismos, hay otros que sólo solicitan informar transacciones sospechosas y otros que están en proceso de establecer regulaciones al respecto.

Pese a esto, el GAFI reconoció que, ante tal diversidad, puede que sea difícil garantizar un enfoque global coherente en la lucha antilavado y existen riesgos como el arbitraje regulatorio o la fuga de operaciones de criptomonedas a refugios no regulados.

Acciones futuras

Desde principios de este mes, el GAFI ha revisado su actuar respecto a la lucha antiblanqueo de criptomonedas, pues, según el organismo, es consciente de que sus lineamientos actuales no se basan en la naturaleza de este tipo de activos, por lo que en la actualidad hay incertidumbre sobre el alcance de las obligaciones para evitar el lavado de dinero en este tipo de activos.

Es por ello que establecerá mesas de trabajo para analizar las normativas de activos virtuales existentes y posiblemente actualice sus 40 recomendaciones actuales, con el fin de considerar los aspectos técnicos de los criptoactivos.

“El GAFI trabajará más con las autoridades investigadoras para identificar herramientas relevantes para apoyar investigaciones criminales que involucren pagos de productos y servicios con criptoactivos”, detalló GAFI.

“Bajo la presidencia de Estados Unidos, GAFI priorizará el trabajo para prevenir el financiamiento a la proliferación de armas de destrucción masiva, ampliar el énfasis actual en la lucha contra el terrorismo y promover mejoras en la regulación y supervisión de monedas virtuales”, añadió.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx