La revelación del contenido de la minuta de la primera reunión del año de la junta de gobierno del Banco de México fue importante para que los analistas estimaran y el mercado descontara que se podría disminuir la tasa de referencia entre 50 y 75 puntos base.

Y es que algunos miembros de la junta del banco central, señalaron que en caso de que dicha reducción se decidiera, debería comunicarse como una corrección de una vez por todas que refleje cabalmente las ganancias que se han obtenido en el combate a la inflación y no como el inicio de un ciclo de relajamiento de política monetaria.

Además, establecieron que la economía podría crecer a un mayor ritmo sin que se observen presiones inflacionarias como efecto de la introducción de reformas estructurales, de modo que se podría tener un nivel de tasas de interés más bajo sin comprometer la convergencia a la meta de inflación.

Sin embargo, un integrante advirtió que aún no se sabe si dichos cambios (reformas) podrán implementarse. Lo anterior, según analistas, significa que el empuje de la economía vendría por el lado de las reformas y no por el relajamiento de la política monetaria.

En la sesión, en la que se contó por primera vez como invitado con derecho a voz pero sin voto al subsecretario de Hacienda del nuevo gobierno, Fernando Aportela, los miembros de la junta tuvieron una rica discusión relacionada con la interacción de la política monetaria con la fiscal en el entorno actual de menor crecimiento y baja inflación.

FORTALEZA FISCAL

Algunos miembros indicaron que la consolidación fiscal recientemente propuesta por el Ejecutivo y aprobada por el Congreso es adecuada para facilitar el ajuste de la economía a un entorno de menor crecimiento y de menor inflación.

Asimismo, argumentaron que la política monetaria, a través de una reducción en el objetivo para la tasa de interés de referencia, podría contribuir también a facilitar dicho ajuste a los menores costos para la economía, sobre todo dada la favorable evolución que ha presentado la inflación.

Sobre el tema de las reformas, un miembro afirmó que aún existe incertidumbre en cuanto a que pudieran efectivamente implementarse y a su impacto sobre el crecimiento potencial y, por lo tanto, sobre la posibilidad de una reversión en la tendencia de depreciación del tipo de cambio, además de que estos efectos tomarían un largo tiempo para materializarse.

El mismo miembro argumentó que en el entorno actual la mezcla de política macroeconómica adecuada puede implicar una mayor fortaleza fiscal y un relajamiento monetario.

Para los analistas de Invex y Bancomer, la mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno parecen inclinados a recortar la tasa si se confirma la tendencia inflacionaria descendente.

Hay que advertir que un miembro consideró que es muy pronto para enviar señales de una reducción debido a que no se cuenta con información sobre la capacidad de la economía para mantener la tendencia a la baja de la inflación.

Esta opinión se deriva del hecho de que la caída de la inflación en los últimos meses dependió de manera crucial de una caída en las tarifas de telecomunicaciones que podría ser temporal.

Invex hizo ver que sin la baja en los precios de telefonía celular y fija la inflación en el 2012 hubiera sido de 4.4 por ciento.

Bancomer afirmó: Se espera que los mercados empiecen a poner en precio un recorte de 50 puntos base .

Invex dijo: Los participantes del mercado de dinero descuentan que Banxico bajará la tasa de referencia, algunos anticipan que hasta podría reducirse entre 50 y 75 puntos base .

leonor.flores@eleconomista.mx