El gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens, pidió sumar capacidades para sacar adelante las reformas estructurales que el país necesita, para lo cual consideró necesario aprovechar el tiempo y aprobar las iniciativas que envió el presidente Felipe Calderón para poder seguir distinguiéndonos del resto de los países y crecer a tasas mayores.

Durante la clausura de un seminario organizado por la calificadora Moody’s, advirtió tener presente lo anterior, considerando que existe el riesgo de que en Estados Unidos se dé un ajuste fiscal muy brusco que sumiría al vecino país del norte en una recesión indeseable para nosotros.

Estableció que si bien México tiene una buena plataforma para crecer a 4%, no es lo ideal ni suficiente para atender los principales problemas ni para generar empleos y combatir la pobreza. Esta plataforma que deja el gobierno debe ser utilizada como trampolín para tener tasas más altas , demandó sin referirse de manera directa a la nueva administración.

Veo factible que México llegue en un momento dado a tener tasas de crecimiento de 6%, incluso más altas , estimó.

Además de los grandes cambios profundos, Carstens mencionó que se requieren una serie de medidas estructurales de carácter microeconómico para potenciar el crecimiento.

Como ejemplo citó que existen oportunidades para incrementar el financiamiento, ya que en los últimos años no hemos tenido una penetración financiera importante. En un par de años eso se reflejará en una tasa mayor de crecimiento , afirmó.

También sugirió abrir mercados que no se exploran como la electricidad y el petróleo, en donde se puede detonar la inversión privada como complemento de la inversión gubernamental sin comprometer la supremacía del Estado. Sobre el panorama internacional, el banquero central dijo que ha empeorado el entorno por la crisis en Europa y la situación en Estados Unidos.

Agregó que el telón de fondo que se debe tener más presente es lo que sucederá en la Unión Americana. Hay que tener en mente el proceso de ajuste que resulta de la crisis del 2008 y el sobreendeudamiento de los hogares , detalló.

leonor.flores@eleconomista.mx