En su quinto anuncio de política monetaria del año y la primera después de la elecciones del 1 de julio, la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió mantener el objetivo para su Tasa de Interés Interbancaria a un día en un nivel de 7.75%, siguiendo los pasos de la Fed, que también mantuvo su tasa sin modificaciones.

La Junta de Gobierno de Banxico dejó sin cambio el objetivo de la tasa de fondeo, pero advirtió que ajustará la política monetaria de forma oportuna y firme, ante la materialización de riesgos al alza.

De manera unánime, admitió que incrementos mayores a los previstos en los precios de los energéticos, como los que se han presentado a partir de junio, “afectan la trayectoria de la inflación general prevista para los siguientes 12 meses”.

Reconocieron también que, en la decisión, tomaron en cuenta que el ciclo de la economía sufrió un relajamiento, por lo que prevén que el PIB se ubicará al cierre del año cerca del 2 por ciento.

“Las condiciones de holgura en la economía mostraron un relajamiento, y es previsible que en 2018 el crecimiento del producto se ubique en la parte inferior del rango previsto, de 2 a 3 por ciento”.

Desde el inicio del ciclo de alzas de tasas, en diciembre del 2015, en ninguna decisión de política monetaria del Banxico se ha separado del aumento anunciado por la Fed.

El Comité Federal de Mercado Abierto de la Reserva Federal (FOMC, por su sigla en inglés), dejó sin cambio su tasa de fondos federales en un rango de 1.75 a 2 por ciento.

En su quinto comunicado del año, los banqueros integrantes del FOMC sostuvieron que la economía de Estados Unidos se mantiene en una dinámica “robusta” y en fortalecimiento, lo que ha favorecido las ganancias arrojadas por el mercado laboral en los últimos meses.

El Banxico incrementó el pasado 21 de junio en 25 puntos base el objetivo para su Tasa de Interés Interbancaria a un día a un nivel de 7.75%, su decimotercera alza de tipos, desde que inició su ciclo alcista, en diciembre del 2015.

Dicho nivel es el más alto que ha tenido el rédito en casi una década, desde agosto del 2008.

Desde que inició este periodo alcista en la tasa de fondeo interbancaria en diciembre del 2015, el rédito del banco central mexicano se ha incrementado en 475 puntos base, con lo que pasó de 3%, donde se encontraba hace tres años, a 7.50% donde se ubica hoy. Por su parte, la Fed ha elevado su tasa en siete ocasiones, acumulando un aumento de 175 puntos base.