Las previsiones de Bank of America (BofA) son que el PIB global crezca por encima de 3% en el 2020, en la línea del pasado año, y por debajo de 3.8% del 2018. En Europa, el crecimiento “debería estabilizarse en torno a 1%”, mientras que en Estados Unidos ha pronosticado que la economía se ralentizará, con un crecimiento medio de 1.7% en el 2020 y el 2021. / No obstante, para ello “hace falta que se cumplan varias condiciones”, señaló el economista jefe para Europa de BofA, Rubén Segura-Cayuela, quien ha hecho hincapié en la relevancia de la recuperación del sector manufacturero, dependiente de la estabilización de China.

“Si continúa la recesión del sector manufacturero, esto afectará al crecimiento a partir de la segunda mitad del año, que podría verse reducido a 0.5% para Europa”, reconoció Segura-Cayuela, quien mencionó un posible contagio al sector servicios en países como Alemania, que llevarían a los consumidores a construir ahorros por motivos de precaución.

Asimismo, estas previsiones consideran que continuará la senda de relajación de las tensiones derivadas del conflicto comercial chino-estadounidense, toda vez que no estalle una guerra comercial entre Estados Unidos y Europa y el acuerdo de salida de Reino Unido no se complique.

Las acciones superarán a la renta fija

BofA cree que las acciones superarán con facilidad a la renta fija este año, por lo que el reparto tradicional de 60% de la cartera en acciones y 40% en bonos “no parece que vaya a poder sobrevivir en la próxima década”.

Bank of America pronostica que los beneficios por acción del S&P 500 crezcan 8%, hasta 177 dólares a finales del 2020, y que los rendimientos estén impulsados solamente por los beneficios corporativos frente al aumento de los múltiplos precio-beneficio.

En ese sentido, el banco espera que las bolsas de Estados Unidos tengan ganancias modestas y que las mayores subidas se den fuera del país, a pesar de que la recuperación de los mercados emergentes dependerá del comercio.

En Europa, Segura-Cayuela ha destacado la gran volatilidad de los mercados para este año, en parte fruto del proceso de revisión del Banco Central Europeo de las expectativas de inflación.

El banco estima que la rentabilidad de la deuda local de mercados emergentes sea de 7.1% y de 2.6% para la deuda externa. Asimismo, el dólar podría verse devaluado, lo que debería beneficiar al euro y a la libra esterlina, con los pares euro-dólar a 1.15 y libra esterlina-dólar a 1.39, respectivamente.

Aumentar el peso del sector industrial

En cuanto a las recomendaciones para los inversores, BofA apostó por sobreponderar en el sector industrial —por los indicios de un “punto de inflexión en el sector manufacturero”—, el sector financiero, de consumo discrecional y de empresas de servicios públicos.

En el lado contrario, la firma se ha posicionado neutral en los sectores tecnológico —ante el miedo de el conflicto entre Washington y Pekín pase a ser una guerra tecnológica—, de servicios de comunicación, de sanidad y de energía.

Por último, la propuesta sectorial de BofA recomienda reducir el peso en las carteras del sector inmobiliario, los productos básicos de consumo y materiales.