La Asociación de Bancos de México (ABM) envió sus comentarios a la propuesta del Banco de México (Banxico) de modificar la regulación referente a los créditos de nómina que otorgan estas instituciones.

De manera general, la propuesta del Banxico —que ya fue cerrada a comentarios— plantea que sea el usuario quien determine con qué banco tener su cuenta de nómina; qué institución de este tipo le presta y para qué, y por el lado de beneficio para la banca, que cuando el cliente cambie su cuenta a otra entidad, se lleve también el crédito que tenga pendiente y lo pague a través de una domiciliación.

Otro planteamiento que hace el Banxico es que los bancos no podrán realizar cargos a la cuenta ordenante, por créditos asociados a la nómina, que en su conjunto exceda 35% del monto promedio mensual de los depósitos de prestaciones laborales.

Al respecto, la ABM destaca que debe ser el cliente quien determine sus necesidades y límites en cuanto a los créditos de nómina, en el entendido de que las instituciones de crédito ya están obligadas a evaluar la capacidad de pago, evitando sobreendeudamiento, conforme a las disposiciones aplicables y políticas internas de cada institución.

En el documento de comentarios, el organismo detalla que el límite de 35% puede generar desigualdad en perjuicio de consumidores con bajos ingresos o con ingresos variables, además de afectar el proceso de colocación de crédito, dado que esta medida, enfatiza, es la más restrictiva a nivel internacional; propicia mayor canalización de financiamiento a consumidores con altos niveles, mientras que los de menores pueden verse impulsados a buscar otros con tasas de interés más altas.

Además, señala, limita el acceso al crédito bancario para la población que cuenta con ingresos adicionales no reflejados por sus dispersiones de nómina, e incide en la colocación, toda vez que establece requisitos adicionales en el proceso, reduciendo la eficiencia.

“Aunado a lo anterior, la medición del ingreso disponible en México puede ser altamente compleja, debido a los flujos que pueden provenir de fuentes distintas y sujetas de diferentes niveles de control. Acotar la medición del ingreso disponible a las dispersiones de nómina afectaría aún más el acceso al crédito bancario para la población que cuenta con ingresos adicionales no reflejados por las dispersiones de nómina”, puntualiza.

La ABM destaca que hoy existen disposiciones prudenciales a nivel de ley y regulatorias emitidas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores para que los bancos calculen la capacidad de endeudamiento de un cliente para recibir un crédito, y las reservas que deben fijar para no afectar al público ahorrador, “por lo que parece injustificado establecer un límite rígido y general a nivel de regulación a los créditos de esta naturaleza que pueda contratar el cliente”.

El organismo explica que el cálculo de 35% representa diversas complejidades operativas en perjuicio de los clientes y las instituciones. “Esto, ya que puede ser técnicamente imposible distinguir los ingresos derivados de prestaciones laborales cuando éstos no son debidamente identificados por el patrón. Ello, en conjunto con el intercambio de información entre los bancos, implica el desarrollo de procesos y sistemas que encarecen la operación de los productos, sin que se observe la proporcionalidad de la medida”.

La ABM abunda en que la regulación prevé que el banco que pretenda otorgar un crédito asociado a la nómina deberá realizar una verificación con el banco que lleva la cuenta, a fin de que este último confirme si el crédito a otorgarse excede, para su cobro, el límite de 35 por ciento.

Por ejemplo, enfatiza el organismo, de acuerdo con el esquema planteado, si un cliente que no tiene contratados créditos de nómina solicita a un banco un crédito por un monto equivalente a 35% de su ingreso y al siguiente día solicita a un segundo banco un crédito por el mismo monto (con el objeto de ver cuál se lo otorga más rápido o en mejores condiciones), el banco que le lleva la nómina deberá informarle a este segundo banco que el cliente ya no tiene capacidad de pago, aun cuando no formalice el primer crédito solicitado.

“Este efecto provocará que el cliente tenga que esperar cinco días entre cada consulta o solicitud que presente. Lo que, como ejemplo, implica que el cliente tarde un mes en consultar o solicitar créditos a cuatro instituciones”, refiere.

En su documento, la ABM celebra la intención del Banxico para establecer mecanismos dirigidos a fomentar la competencia y reducir la cartera vencida en los créditos de nómina y refiere que la propuesta contiene elementos valiosos, aunque considera que podría no resolverse de la manera más eficiente el problema de pago y cobranza que afecta tanto a los clientes como a las instituciones de crédito, por lo que se pide considerar las propuestas del gremio, cuya naturaleza es menos restrictiva, representa menores costos y complejidades.

“Entre dichas propuestas se solicita (también) considerar la posibilidad de regular e incluir mandatos irrevocables en los contratos de crédito (...) y simplificar la contratación de la domiciliación”, concluyó.