Los bancos mexicanos van adelante en el establecimiento de nuevas reglas internacionales que endurecen los requisitos de capital para los préstamos, según un estudio publicado esta semana por el Banco de la Reserva Federal de Dallas (Dallas Fed).

Las nuevas normas son conocidas como Basilea III y están diseñadas para atender las debilidades mostradas por los bancos durante la más reciente crisis financiera global, mediante la adecuación del capital del banco, el riesgo de liquidez y de estrés de mercado.

Esas medidas fueron acordadas por los miembros del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea en 2010 y 2011, para ser adoptadas en fases a lo largo de los próximos años hasta 2019.

La mayoría de los países han señalado que comenzarán a establecer en fases los nuevos estándares, durante los próximos años.

Sin embargo, "México ha anunciado que va a instalar los estándares de capital de Basilea III a principios de 2013 y planea ser uno de los primeros países en completar su plena aplicación", escribió en el reporte el economista del Dallas Fed, Edward Skelton.

México comenzó a prepararse para adoptar estándares a la altura de los internacionales mucho antes de que los reguladores globales contemplaran las normas Basilea III, señaló Skelton.

Ese país, indicó, asumió una reforma integral y modernización de su sistema financiero, tras la denominada Crisis Tequila de 1994, luego de casi colapsarse el sistema financiero por la súbita devaluación del peso y el incremento de la inflación.

Mientras México lideaba con los efectos de la Crisis Tequila, ese país aprendió la importancia de contar con prácticas regulatorias de clase mundial , precisó el economista.

Las regulaciones del sistema financiero en general están ahora en conformidad a las normas internacionales y a menudo incluso más exigente en cuanto a gestión de riesgos, controles internos y suficiencia de capital , anotó Skelton.

Los estándares conservadores asumidos en México han ayudado a mantener sólidas las condiciones financieras del sistema, con carteras de préstamos bancarios rápidamente creciente, ya que la mayoría de la reciente crisis económica mundial terminó.

El reporte destacó que, aún cuando en 2009 la economía mexicana se contrajo un 6.0 por ciento y el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita cayó en casi un 10 por ciento, el sistema bancario se mantuvo fuerte.

Los bancos mexicanos han logrado registrar ganancias sanas y coherentes por más de una década, precisó el informe.

En comparación, las instituciones estadunidenses perdieron dinero en 2009 y después se registró una rentabilidad sobre activos de aproximadamente la mitad de la suma de los bancos mexicanos, agregó.

La inminente adopción de normas de clase mundial destaca los avances del sistema mexicano , subrayó Skelton.

RDS