Cinco grandes bancos de la zona euro enfrentarán límites sobre pagos de dividendos, bonos y cupones el próximo año debido a que cuentan con muy poco capital, indicó el Banco Central Europeo (BCE) en una preocupante señal para un sector con magra rentabilidad y problemas por créditos incobrables.

El BCE no mencionó a los cinco prestamistas con niveles de capital básico CET1 inferiores a 8%, umbral mínimo para permitir el abono de dividendos, que forman parte de los casi 130 bancos que supervisa desde el 2014 con el objetivo de evitar que se repita la crisis bancaria y de deuda soberana del 2008 al 2012.

La posibilidad de entregar pagos a tenedores de bonos y accionistas es crucial para los bancos porque afecta su capacidad de recaudar efectivo de los inversionistas. Por ejemplo, las preocupaciones sobre pagos de cupones hundieron las acciones de Deutsche Bank en el último año.

El informe anual del BCE fue revelado en momentos en que los bancos de Italia y de otras naciones afectadas por la crisis están bajo presión para reunir capital a fin de cubrir las pérdidas por préstamos incobrables. El endeudado Monte Paschi podría necesitar ayuda financiera tras los malos resultados que tuvo en su intento por atraer inversionistas.

La idoneidad de capital aún está siendo afectada negativamente por los préstamos de mal rendimiento en algunos países, lo que pesa sobre la rentabilidad de los bancos , refirió el banco central.

La deuda tóxica heredada de la crisis financiera está limitando el capital y disminuyendo las emisiones de nuevos créditos en países como Italia, Grecia y Portugal.

El BCE está tratando de lograr que los bancos de esos países se deshagan de esos préstamos incobrables, pero a menudo eso implica recaudar capital para absorber las pérdidas resultantes.

El italiano Unicredit inició esta semana una operación para incrementar capital en 13,000 millones de euros (13,540 millones de dólares), en parte para afrontar la venta de créditos tóxicos.

Monte Paschi hasta ahora no ha tenido éxito en reunir 5,000 millones de euros acordados con el BCE y es probable que requiera ayuda del Estado italiano para fines de este año.

En su última reunión, el Consejo de Gobierno del BCE mencionó que las entidades de crédito tienen que seguir preparándose en un entorno macroeconómico y financiero difícil, lo que afecta a su rentabilidad y, consecuentemente, a su capacidad para aumentar sus bases de capital.