Francfort / Madrid.- El Banco Central Europeo advirtió que los bancos de la zona euro enfrentarán hasta 195,000 millones de euros de potenciales pérdidas crediticias en los próximos 18 meses, debido a la crisis financiera.

El BCE dijo que los bancos de la zona euro necesitarán hacer provisiones por pérdidas adicionales este año de 90,000 millones de euros y de 105,000 millones en el 2011, además de los cerca de 238,000 millones de euros en amortizaciones por deudas morosas acumuladas a fines del 2009.

Esta es la primera vez que se da una estimación para el próximo año.

Aunque el total de amortizaciones entre el 2007 y el 2010 podrían ser menores que las estimadas, el BCE dijo en su último Informe de Estabilidad Financiera que las de este año y el próximo serían aún mayores si aumenta el riesgo de la deuda soberana y el impacto de los ajustes fiscales de los Gobiernos frenan el crecimiento económico.

Compra de bonos

El BCE comenzó a comprar principalmente bonos de Grecia, Portugal y España el 3 de mayo, en una controvertida medida para calmar a los mercados de deuda y apoyar un paquete de estabilización de 1 billón de dólares para el euro acordado por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.

El banco central dijo en un comunicado que había acordado la compra de bonos por 35,000 millones de euros el 28 de mayo, por sobre los 26,500 millones de la semana anterior. No detalló la nacionalidad de esa deuda, pero funcionarios del BCE han dicho que en su mayoría es de países del sur de Europa.

El banco admitió que las tensiones por la deuda de la zona euro podrían obligar a postergar el retiro de las operaciones de crédito barato diseñadas para ayudar a los bancos a atravesar la crisis financiera.

Después del colapso de Lehman Brothers en septiembre del 2008, el BCE comenzó a ofrecer préstamos ilimitados a tasa plana a los bancos de la zona euro, en un intento por revivir el crédito interbancario y mantener el flujo de financiamiento a la economía real.

El consejero del BCE y presidente del Bundesbank alemán, Axel Weber, llamó a poner límites al programa de compra de bonos y dijo que las medidas extraordinarias adoptadas para aliviar la crisis de deuda de la zona euro representaban un riesgo para la estabilidad de precios.