Para la firma KPMG, aunque los bancos han mostrado avances tras cuatro años de la promulgación de la reforma financiera, aún es posible trabajar en otros temas.

Entre éstos destacan: facilitar la contratación de créditos y el costo de los mismos para las pequeñas y medianas empresas (pymes); el incremento de la educación financiera para que los usuarios tomen mejores decisiones al contratar productos, y el avance de la banca digital para que, así como facilita el acceso a servicios financieros, atraiga a las nuevas generaciones.

“Quien comprenda y responda mejor ante las necesidades de sus clientes por medio de canales digitales estará mejor posicionado para lograr una mayor penetración bancaria, labor en la cual la educación financiera jugará un papel fundamental para las fintech, teniendo especial cuidado en los modelos de financiamiento colectivo”, indica.

KPMG destaca que, a poco más de cuatro años de la reforma, los bancos reportan crecimientos en activos totales por arriba de la expansión del Producto Interno Bruto , y a partir del 2015, de doble dígito, aunque el 2017 fue un año de menor crecimiento.

La firma recuerda que la meta del gobierno federal al inicio del sexenio, era de 40% de penetración del crédito como proporción del PIB, pero que las cifras más recientes arrojan que se está en alrededor de 34-35%, por lo que la estimación es que para el cierre del periodo alcance entre 37 y 38 por ciento.

En materia de crédito, señala que la cartera ha mostrado un crecimiento constante en cada tipo de crédito, pero con un incremento mayor en el de las actividades empresariales, de consumo y vivienda; mientras que la morosidad bajó de 3.36% en el 2013 a 2.15 al cierre del 2017.

Por otra parte, KPMG refiere que al cierre del 2017 había 48 instituciones bancarias, contra 46 del 2013, lo cual no representa un incremento considerable. “Sin embargo, la oferta de traspaso de saldos de créditos al consumo, la movilidad de hipotecas y el abanico de productos financieros ofrecidos por las fintech, serán cada día más comunes”.

KPMG resalta que la Ley Fintech ayudará a mejorar la transparencia y seguridad de la oferta de este tipo de servicios, pero que su éxito dependerá de la capacidad que tengan de ser una competencia real para los bancos, porque también será cada vez más común la transformación digital de éstos.