Dos funcionarios del Banco de Inglaterra votaron inesperadamente este mes por bajar las tasas de interés, debido a señales de una desaceleración económica más profunda, mientras que otros dijeron que considerarían un recorte si los problemas económicos mundiales y del Brexit no ceden.

El Banco de Inglaterra dijo el jueves que su Comité de Política Monetaria de nueve miembros votó 7-2 por mantener la tasa del banco en 0.75%, en un marcado contraste con los pronósticos de una encuesta de Reuters de una decisión unánime.

La libra esterlina caía a un mínimo de dos semanas frente al dólar y una medida de futuros de tasas de interés asignaba un 80% de probabilidad a una baja de tasas el año próximo, frente al 55% anterior.

El gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, dijo que había más riesgo de una desaceleración de la economía mundial, pero también margen para que la larga incertidumbre por el Brexit termine pronto.

"Ahora es posible que la situación en el Reino Unido pueda cambiar, con el reciente acuerdo de salida entre el Reino Unido y la Unión Europea, que ofrece la perspectiva de un repunte en el crecimiento del Reino Unido", dijo Carney.

"El ritmo de esa recuperación dependerá en gran medida del grado en que la incertidumbre sobre la futura relación comercial entre el Reino Unido y la UE realmente se disipe y, en un grado mucho menor, de cuánto se recupere realmente la economía global", añadió.

Hasta ahora, el Banco de Inglaterra se ha resistido a seguir a la Reserva Federal y el Banco Central Europeo en un relajamiento monetario para responder al Brexit y a la desaceleración global causada por la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

Dos miembros externos del Comité de Política Monetaria, Michael Saunders y Jonathan Haskel, votaron por bajar la tasa de interés, la primera vez que ocurre después de agosto de 2016, tras la decisión de los británicos en un referéndum de abandonar la Unión Europea.

erp