El director general de Banco Azteca, Carlos Septién Michel, consideró que los bancos llamados pequeños deberían ser tratados de manera diferenciada por el tema de Basilea III, que les exige contar con un nivel arriba de 10% de capital de calidad para poder resistir sacudidas financieras sin ayuda del Estado.

Durante su participación en el simposio Políticas Públicas para Instituciones de Finanzas Populares, explicó que este sector no tiene la misma orientación que el resto de la banca y que el riesgo crediticio de sus operaciones no representa riesgos de orden sistémico.

Banco Azteca es una institución orientada al sector de menores ingresos, que representa 70% de la población no atendida por la banca tradicional, por lo que el monto de sus créditos no son tan elevados.

Carlos Septién añadió que por el tamaño y costo de los bancos chicos, a éstos les resulta oneroso y de mucho impacto listarse en Bolsa, por lo que propuso que se les permita emitir deuda para capitalizarse sin la obligación de listarse, pero sí con la de hacer pública su información.

El directivo planteó que los bancos chicos que pertenecen a holdings listadas no financieras no lo tengan que hacer por separado.

Hoy día, Banco Azteca cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores a través de Grupo Elektra.

Propuso que a los bancos chicos no se les exija una capitalización de 10.5% si limita su capacidad para aumentar su oferta de crédito.

Lo que buscamos es que seamos tratados de una manera diferente para efecto de no ser afectados por Basilea III, la capitalización que se requiere, porque mayores montos de capitalización hacen que tengamos que tener menores posibilidades de apoyar el crédito , puntualizó.

eduardo.juarez@eleconomista.mx